viernes, 13 de noviembre de 2015

Revolución ortográfica


La verdad es que me lo temía. Desde que irrumpió en la escena pública me dio que pensar: no sobre la clase política –de sobra conocida- sino sobre la calidad de la universidad española. Mis peores augurios se ven confirmados. ¡Un profesor de Ciencias Políticas que maneja como un gañan conceptos básicos que vienen desarrollándose desde la Atenas de Pericles! ¡Un licenciado que no pone la tilde correspondiente en "Amaneció"! ¡¡Un .... que perpetra el palabro "insurrepción"!!
¡Menudo "insurrepto" que está hecho!