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miércoles, 3 de marzo de 2010

Habló Cayo

Una de las primeras en pronunciarse sobre la conexión venezolana ha sido Trinidad Jiménez, ex-secretaria de Estado para Iberoamérica y la cara bonita que aparecía detrás de Zapatero en la cumbre del “¿por qué no te callas?” Desde luego que las cumbres son las cruces de este hombre. Trini ha señalado que Venezuela ha colaborado con España en la lucha contra ETA siempre que se le ha solicitado, y ha pedido prudencia. Es cuestión de preposiciones: ¿con ETA o contra ETA? ¿Cabe pensar que sea como dice la Ministra de Sanidad?
El que sí ha dado la nota ha sido Cayo Lara, quien ha acusado a Eloy Velasco, el juez que ha destapado el asunto en la causa que sigue contra varios miembros de ETA y de las FARC, de irresponsable e imprudente. Roma locuta causa finita. Cayo es una isla en el continente de repulsa al régimen chavista. El líder de IU se queja de que el juez realice sus imputaciones basándose únicamente en indicios obtenidos a partir de la confesión bajo tortura y sin habeas corpus del ordenador portátil de Raúl Reyes. Esto tampoco es cierto ya que el ordenador llegó a manos de los jueces 48 horas después de capturado, y por tanto 24 antes de que acabara el plazo de puesta a disposición judicial. Piensa que durante el tiempo que estuvo en poder de los militares, el ordenador pudo sufrir una intoxicación. ¿Le dieron a comer mayonesa con salmonella o mejillones en mal estado? ¿Le hicieron acaso un lavado de cerebro electrónico? Cayo Lara ha acabado expresando su deseo de que los hechos y las pruebas le den la razón. De momento, ya sabe lo que hay en cuanto a hechos y pruebas.
Se busca a Hugo Chávez, un hombre de paz. De todas formas, a ese membrillo se le encuentra sin buscarlo.

martes, 3 de febrero de 2009

Episodios radiofónicos nacionales

El regreso del emperador romano le ha dejado a Izquierda Unida, entre Cayo y Julio, un agujero, una laguna, un paréntesis: Gaspar. El califa cesante de la formación, Llamazares, parece desear la vuelta a los reinos de taifas. Me enteré por la radio de su última ocurrencia, por la misma emisora que quiere rebautizar: Dice que el nombre de Radio Nacional de España tiene connotaciones franquistas. De Jaimito. El diputado interino representa con toda propiedad a esa clase política especialista en crear preocupaciones a la gente. Y ese divertimento se produce mientras Maravillas Rojo (jo, qué nombre para toda una Secretaria General de Empleo en estos tiempos) admite que se podría llegar los cuatro millones de parados. También lo he oído en la radio. De auténticos paradores nacionales cabría calificar a los ¿responsables?
A los gobernantes de la República Democrática Alemana no se les ocurrió desmantelar las autopistas construidas durante el III Reich. Otra de las cosas que tienen en común las dictaduras de derechas y de izquierdas es la hipertrofia del Estado. Si la conveniencia de mantener lo que se ha construido es evidente, aún resulta más obvio lo innecesario de cambiar el nombre. No hay más que echar mano del diccionario para ver el significado –por mucho que se pretenda discutido y discutible- del término nación. Claro que puede que la Academia de la Lengua quedara en algún momento estigmatizada por venir calificada como “Real” y yo no me haya enterado. En este país, los nombres y sus cambios actúan como auténticos conjuros. Aunque se ha repetido hasta la saciedad, no me resisto a mencionar el experimento: Junto al sustantivo “nación”, pruébese a colocar los adjetivos “española” o “catalana”. Parecen cosas totalmente diferentes. Y sin embargo, obsérvese en la imagen el primero de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós en una edición de 1935. Naturalmente, a nadie se le ocurrió modificar el título.
También hoy se contaba en RNE que, al igual que Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, Pérez Touriño no descartaba nacionalizar parte de la banca. ¿Nacionalizar han dicho? ¡Franquistas! ¡So fachas! ¡Ay si Federica Monseny levantara la cabeza!
Nota bene: El saludo a la romana se dirige a los mencionados: ¡Ave Cayo! Que se hubiera cambiado de nombre o de corral.

martes, 20 de enero de 2009

De color de rosa

Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira,
Todo es según el color del cristal con que se mira
(Ramón de Campoamor, Las dos linternas)
Decía el doctor Marañón, refiriéndose a Valencia: “Pobre Levante, le pierde el espectáculo”. Pues así le pasa a nuestro Presidente y a toda su corte celestial, a su angelical coro de palmeros y palmeras, subid a la palma y decidle a la palmerita. El Plan E(cito) para combatir con fiero rigor la crisis, resulta, como no podía ser de otro modo en un gobierno tan esteta, una gran operación de cirugía plástica, un programa de un calado y una consistencia similares a los que exhibe José Luis. El acento que no se colocaba en el título de la norma, se pone en la necesidad cosmética de publicitar las actuaciones con un enorme despliegue de cartelería. Pero ese monumental parche, pan para hoy y hambre para mañana, peor el remedio que la enfermedad, se torna gris ante el lanzamiento de flores, confeti y fuegos de artificio con que lo recibe la afición. Son unos bocas de tal calibre que se hacen acreedores al continuo recuerdo del retruécano que le lanzó Zapatero a Rajoy (“es usted un profeta del desastre y un desastre como profeta”), convertido en boomerang maldito.
Emplean más esfuerzos, más tiempo y dinero, en pintar la realidad, en retocar superficialmente los problemas, que en tratar de arreglarlos. Maquillan hasta las previsiones. Si el informativo de mediodía de RNE no mintió ayer, Leire Pajín declaró que “las medidas adoptadas por el Gobierno de España han sido copiadas por muchos otros, incluido el de Obama” ¡Qué visionaria! ¡No ha tomado posesión y ya ha tomado medidas! Habrá tomado nota, si acaso, o puede haber tomado la decisión de aplicar el programa, pero ¿fusilarlo tal cual? Me extraña. Eso es autobombo con proyección de futuro, con capacidad adivinatoria. A lo mejor es que confían en que las cualidades taumatúrgicas de Obama hagan que el planecito funcione en España. Otras perlas han sido destacadas en distintos medios, pero ésta, donde doña Leire le hace la pelota al jefe a la vez que presume del don de la presciencia, no tuvo su oportuno reflejo ni siquiera en la web oficial del PSOE.
Y es que hasta Solbes, cuando reconoce que no le quedan más conejos en la chistera –confesión que le han afeado Lara y Fernández Toxo-, queda como un incurable optimista al lado de las previsiones procedentes de la UE, incluso las que vienen de un colega como Almunia. Al pobre le toca luego la ingrata labor de entregar las bicocas prometidas por el Presidente.
Pues nada, a quien Dios se la dé, San Pedro (Solbes) se la bendiga.

sábado, 17 de enero de 2009

Huelga de puñetas caídas

Cuando el compañero Cayo Lara insinuó una huelga, seguro que no pensó en estos trabajadores, en los justicieros. Tras mucho debatir sobre si pueden o no, se ha concluido que si en el Derecho Anglosajón todo lo que no está expresamente permitido, está prohibido, en el Continental y más concretamente en el Hispánico, ocurre todo lo contrario. (O algo parecido.) O sea, que en España pueden ir a la huelga tan tranquilos. Cosas más raras se han visto.
No sé cuáles son sus reivindicaciones, pero si les conceden un 5% de incremento en sus retribuciones mientras el aumento se limita al 2% para el resto de los funcionarios ¿es de justicia? El vedettismo de algún magistrado de la Audiencia Nacional (no quiero señalar) no ayuda mucho al prestigio del gremio, la verdad. Por otro lado, si la huelga pilla cuando toca dictar providencias decimonónicas e inútiles, tanto da, ahora como se trate de emitir sentencias o de que vaya la Policía a poner algún delincuente a su disposición y no estén en ídem, se puede armar la de Dios o la de Barajas. De todas formas, con algunos miembros de la judicatura no se notará. No digo que nuestro sistema sea excesivamente garantista, pero tanto cuidado se pone en no ocasionar indefensión a los encausados, que todo el mundo acaba indefenso, incluso los asesinos convictos. Con eso, no les llega a los jueces y a las juezas la toga al cuerpo. Se falla tarde y mal; así que no hay justicia. Aunque parezca mentira, hay problemas que tienen solución: para prorrogar las prisiones preventivas basta un programa informático intuitivo y de manejo sencillo.
Con el fin de subrayar el absurdo y el desafuero, se ha puesto como ejemplo la posibilidad de que otro de los poderes del Estado, el Ejecutivo sin ir más lejos, se declarara también en huelga. El Gobierno en huelga, ¡ay qué risa! Y aquí ¿quién son los piquetes y los esquiroles? Porque si no, vaya porquería de movilización. Podían hacer huelga de celo, consistente en juzgar con mucha justicia y a troche y moche, o huelga a la japonesa, todo el día ahí juzgando, dale que te pego, y si se produce un error judicial, nada de expediente ni de encomendarse al CGPJ: el honor solo se lava haciéndose el harakiri. Y a otra cosa mariposa.
Adam Smith –quien, más que de inspiración liberal, fue el inspirador de algunos conceptos del liberalismo- abogaba por un Estado reducido a la mínima expresión, donde la Justicia era uno de los escasos servicios que necesariamente se había de prestar a los ciudadanos. Resulta que éste es un servicio mínimo en sí mismo.
Ahora Bermejo dirá que antes luchamos contra los padres, luego contra los hijos y ahora contra estos tíos. Justo.

jueves, 18 de diciembre de 2008

¡A la huelga!

Cayo Lara, el nuevo y flamante (¿por qué siempre se dice así y los flamantes lo son mientras son nuevos y dejan de serlo al poco de estar en el cargo?) Coordinador General de Izquierda Unida se ha estrenado con fuerza y garbo: planteando una huelga general. Toma castaña.
¡¡Y lo hizo –nada menos- cuando se cumplía el aniversario de aquella huelga del 14-D!!, detalle, por cierto, omitido por todos los medios de comunicación que yo haya visto. Parece que se les ha pasado. Fue en el 88 y marcó el principio del fin del felipismo, aunque éste aún durase lo suyo. A pesar de que los socialistas volvieron a ganar las siguientes elecciones por mayoría absoluta, Izquierda Unida les arañó un buen puñado de votos y escaños. Desde luego sirvió para escenificar el divorcio entre el partido y el sindicato, entre el PSOE y la UGT, entre Felipe González y Nicolás Redondo. Veinte años no es nada, qué febril la mirada.
Podía haberla convocado ya y no esperar más. Eso sí que sería entrar por la puerta grande. Luego, ha puntualizado que él no hizo un llamamiento sino que señalaba que se podían dar las condiciones. Sólo ha amagado, pero se ha asustado de dar.
Mucho antes de aquello (no del fin de semana congresual de IU sino antes incluso del famoso 14-D), se cantaba una bonita copla reivindicativa:
Queremos que Marco encuentre a su mamá
Si no, mañana, huelga general.