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viernes, 18 de junio de 2010

Victorinox

Dirán ellos; derrotnox, nosotros.
Tanta historia con las primas trae esto. Cuando se habla de pasta siempre ganan los bancos y ya pueden decir lo que quieran del BSCH o del BBVA, que en ese terreno de juego no hay quien pueda con ellos. No conocíamos su arma secreta. Desde lo de Eon y lo de que era una fracasada, Merkel no para de fastidiarnos, esta vez por medio de Hitzfeld, el seleccionador.
¿Con que íbamos a merendar chocolate con suizos? Mecagon la leshe, la de las vacas que sometieron a los toros. El debut en el mundial ha deparado una suerte de justicia poética a la inversa a Elena Valenciano al proclamar que en Europa se las cuidaba más que a las mujeres. Y ha tenido que ser precisamente en uno de los últimos países de nuestro entorno en reconocerles el derecho de sufragio.
Ahora toca meterse en honduras para salir a flote. Y que no nos la vuelvan a dar con queso.

jueves, 22 de abril de 2010

Tiranos multidisciplinares

Al igual que Chávez, en su faceta de sismólogo, había explicado cómo el terremoto de Haití se debía al imperialismo de Estados Unidos, y Fidel, un pozo de sabiduría, siempre ha atribuido al bloqueo yanqui la causa de todos los males de Cuba, ahora hemos sabido que Evo Morales, actuando como climatólogo, meteorólogo, sexólogo, dermatólogo, dietista, biólogo, endocrino y especialista en nutrición, ha asegurado, durante la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y la Madre Tierra, celebrada en Bolivia, que el consumo de alimentos modificados genéticamente provoca calvicie y que los pollos engordados con hormonas son la causa de la homosexualidad. Estos dirigentes son como los humanistas del Renacimiento o como aquellos enciclopedistas de la Ilustración: de todo saben. Es lo que tienen los dictadores.
El Sr. Morales nació el mismo día que el juez Garzón (en años distintos), igual que ocurre con Zapatero y Obama. No sé si también será un experto en astrología ni si el signo zodiacal (es un escorpión) determinará su personalidad. Hasta ahora, de don Evo sabíamos que era un defensor de la coca (de la hoja, no del polvo ni de la Coca-Cola) pero esto no lo esperábamos de él. Y con ese nombre de mariconsón que diría el amigo Castro... habrá pesado el apellido. ¡Pues no tenía bastante Zapatero con los musulmanes para ahora que salgan sus colegas indios a estropearle el cuadro por el Oeste! Cualquier día te sueltan que eso de la Alianza de las Civilizaciones es una mariconada.
¿Y Zerolo qué piensa de todo esto?

miércoles, 21 de abril de 2010

Cocina creativa de sentencias

Alfonso Guerra, el del clan de la Tortilla, explicó los fundamentos de la cocina de autor política. Para empezar, se trataba de poner en práctica el viejo principio de división del trabajo: “yo estoy en los fogones preparando la comida y Felipe en la sala sirviendo los platos”. También inventó alguna receta y rescató del olvido viejas técnicas culinarias, no obstante, en muchas ocasiones, se limitó a enunciar hábitos tocantes a la urbanidad (el que se mueva, no come). Conocedor del dicho “en la mesa y en el juego se conoce al caballero”, advirtió que Suárez no era más que un tahúr del Mississippi. Tal vez abusara de la sal y las especias. En fin, todo eso fue antes de que su hermano lo vendiera por un plato de lentejas.
Cuando se pidió reformar la Ley del Menor o debatir la cadena perpetua, el gobierno opuso la inconveniencia de legislar en caliente; sin embargo, con la Memoria Histórica, a partir del momento mismo de su preparación, no se hace otra cosa que cocerla en el horno de la emotividad. El ingrediente principal procede de la parte de las vísceras y es a eso a lo que sabe: a casquería. Cualquiera podía imaginarse que iba a calentar el ambiente y que sería un arma de doble filo, que iniciaría una espiral incontrolable de reacciones. Pero este exponente de la Nouvelle Cuisine es raro, complejo de elaborar y difícil de digerir. A pesar del sofrito de revanchismo que contiene, en virtud del cual debiera guisarse en caliente y servirse frío, es contundente y de cuchara. Recordando que la Ley de Amnistía fue un entrante cocinado a petición, sobre todo, del Partido Comunista y que Alianza Popular no lo probó (o sea, que se abstuvo), no puede uno dejar de preguntarse a qué viene ahora, después del café y los licores, este postre.
En 2007 se modificó la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional para prolongar el mandato de Mª Emilia Casas y ahora Montilla propone sustituir a todo el equipo, a los chefs y ayudantes, porque intuye que el menú que están preparando no es de su agrado. Aquí, todo bicho viviente quiere comer a la carta, y como sobre gustos no hay nada escrito, piden que les sirvan la carne cruda o muy hecha, al punto o vuelta y vuelta.
¡Marchando una de Sentencia de Estatut al cava con fondo de almíbar rojo! Oído cocina.

domingo, 11 de abril de 2010

Está para comérselo

Un pastelero militante socialista (todo junto) del pueblo de las galletas, la localidad palentina de Aguilar de Campoo, Rafael Alonso “El Zamorano”, ha ideado unas pastas de hojaldre: las “Cejas ZP, un placer con talante”.
La gastronomía levanta pasiones: amigos de los orejones, defensores de los bartolillos, partidarios de las yemas de santa teresa, forofos de los huesos de santo, club del palo catalán, circulo de la medialuna de crema, de los pestiños, de las lenguas de gato, de los miguelillos de la roda, de las savarinas, de las lionesas, del tocino de cielo…
Hay quien a Zapatero, el monstruo de las galletas, tan sólo le gustaría trincharlo. Tie que haber gente pa to.

miércoles, 7 de abril de 2010

Presuntos

Ayer, el juez levantó el secreto del sumario del caso Gürtel (cinturón en alemán), aunque en realidad ya lo había hecho, por entregas, El País de las filtraciones, primicius inter pares. Desde luego, mientras no haya sentencia tenemos que usar el eufemismo formalista de lo jurídicamente correcto. Todos son presuntos (jamones en portugués), pero un tipo como el Correa –o el Bigotes- no nos la da con queso. Queijo puta. No nos salimos de lo ibérico y resulta que si jamón es presunto, presunto es alegado; implicado es envolvido; delincuente, ofensor; culpable, culpado; y colgado (entiéndase el presunto, o sea el jamón), suspensão. Inocente es igual a ambos lados de los ríos Miño y Guadiana. Curioso. Presunto presunto, que diría Bigas Luna. (*)
¿Cuántas arrobas vienen a ser 50.000 folios de sumario bien cebado, en canal y finalmente embutido en legajos?
Si no fuera por el que metió la pata negra con la pezuña empuñetada, permitiendo con su ineptitud que ciertos animales de bellota se taparan las vergüenzas con el garzón asomando por el pantalón, habría más fiambres. Deberían agradecerle que todavía no les haya llegado su Sanmartín: obrigado rey mago.
Porcos corruptos, lo que da el tiempo.
______
(*) Por cierto, que también es igual barcena o barcina: (De or. inc.). 1. adj. Dicho de ciertos animales, especialmente de perros, toros y vacas: De pelo blanco y pardo, y a veces rojizo. © Real Academia Española.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Oreja abre la boca

Y no ha sido para decir que era suya (la boca) sino mayormente para meter la pata. No se sabe si algo se está cociendo pero a Oreja lo están estofando. Oído cocina: “Estamos en la segunda fase del llamado proceso de paz y el Gobierno y ETA son aliados potenciales, no adversarios”. De Jaimito. Basagoiti ha aportado cordura remitiéndose a los hechos que demuestran una mayor eficacia en la lucha contra ETA, con Patxi López de Lehendakari, que cuando gobernaba el PNV.
A palabras necias, orejas cerradas.

martes, 9 de marzo de 2010

Campos de arroz

Desde hace tiempo, el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, dependiente de la Diputación de Valencia, organiza una exposición anual de fotos de prensa, un World Press Photo de la provincia (ergo provinciano), con imágenes ilustrativas de la vida política y social. En esta edición, después de colgadas, el Presidente de la Diputación, Alfonso Rus (Al Rus, en cristiano arroz), ordenó que se quitasen unas cuantas que podían ser molestas para Camps, con amenaza de cese para el director del Museo, Romà de la Calle. Éste ha decidido dimitir antes de que lo echaran a la ídem, no sin antes advertir de la metedura de pata que constituía el censurar unas instantáneas tan inocentes como las que representaban a Camps y a Costa abotonándose la chaqueta del traje, ya que su retirada iba a constituir un escándalo y a amplificar el efecto de denuncia que se pretendía evitar. O sea, que queriendo proteger a su jefe ha conseguido justo lo contrario: que todo el mundo señale a Camps como autor de la alcaldada. Es un auténtico patán engreido, un botarate pueblerino y un populista necio.
Las fotos censuradas del caso Gürtel se han hecho famosas por las declaraciones de Miguel Bosé quien ha comparado el caso con la dictadura cubana; un exceso que ha tapado en parte la torpeza de unos responsables (¿?) capaces de meterse en semejante terreno pantanoso, en un charco del que no saben cómo salir. El señor de la Calle los ha llamado directamente idiotas.
Y mientras tanto Camps en Brasil sin enterarse de nada. Mucho arroz para tan poco pollo.
***
P.S. ¡Un momento! El amigo Tao The Kid ha dejado un comentario que me ha dado que pensar. En las fotos censuradas salían Camps, Costa, Rita, Rambla... una colección de prebostes populares entre los que no se contaba el propio Rus. ¡A ver si todo va a ser un ataque de cuernos! Arroz amargo.

martes, 12 de enero de 2010

Frías decisiones

El director del Instituto de Investigación Climática de Potsdam y asesor del Gobierno alemán, Hans Joachim Schellnhuber, ha asegurado que el acuerdo de Copenhague elevará la temperatura global de 3 a 4 grados. Y eso que han evitado reunirse en un punto caliente del planeta, si llegan a juntarse en Punta Cana no sé qué hubiera pasado. También es verdad que el ambiente estaba caldeado de antemano y que, por mucho que Dinamarca sea tierra de vikingos, la Sirenita siempre va en top-less.
Los acuerdos, lo dijo en cierta ocasión Mª Teresa Fernández de la Vega o Leire Paíjn, ya no me acuerdo, no se pueden tomar en caliente. Son como la venganza y el champán.

martes, 17 de noviembre de 2009

No hay ni pan duro

La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria, organizada por la FAO, arrancó ayer en Roma con el objetivo de reducir a la mitad, en 2015, el número de personas que pasan hambre en el mundo.
A nuestro Presidente se le ha pasado el hambre de cumbre y por eso (y porque no van Obama ni Sarkozy), aunque asisten algunos máximos mandatarios de países en vías (¿muertas?) de desarrollo como Lula da Silva, Bachelet, Mubarak, Mugabe o Gadafi, la delegación española está encabezada por la ministra Elena Espinosa.
El Alcalde de la ciudad anfitriona, Gianni Alemanno, ha dicho del documento que se aprobará que “aunque tiene buenas intenciones no se propone objetivos ambiciosos”. Lo considera una “desilusión”, ya que “no da indicaciones concretas sobre cómo alcanzar este objetivo y tampoco pone a disposición recursos adecuados”. Si ya es dudoso que el hambre aguce el ingenio propio, mucho más difícil será que tenga efectos en el ajeno, el de quien está saciado. No se trata de que hicieran la multiplicación de los panes y los peces pero al menos podían habernos ahorrado las dietas de manutención.
Y ya puestos a ser voluntaristas, ¿por qué no aspirar a eliminar del todo el hambre (si digo a los hambrientos, igual doy ideas) en vez de quedarse en ese triste 50%?

sábado, 10 de octubre de 2009

Ya t’han pillao…

… con el carrito del helao… salvo que la metedura de pata de Garzón se considere tan garrafal que anule todo el proceso.

lunes, 16 de marzo de 2009

Bocadillo de embutido y estulticia

Por esta tierra, un bocata de blanco y negro es de de chorizo (o más a menudo, depende de las zonas, de longaniza) y morcilla. O sea, que si en mi pueblo oyes decir que el blanco es un chorizo, es sin faltar.
Blanco sobre Gürtel (que es tanto como decir blanco sobre negro): «En el PP tiras de un chorizo y aparece una ristra». Razón no le falta. El problema es que este individuo, que parece un pepito de ternera gallega –Galiza calidade- con esa mirada bovina, todavía no ha aclarado lo de su chalet de lujo con ático y vistas al mar; el que se está construyendo en la Isla de Arosa, a pie de playa, con evidente infracción de la Ley de Costas. De eso no ha dicho esta boca es mía. Dime de qué presumes. ¿De la paja en el ojo ajeno? Osease, consejos vendo que para mí no tengo.
Cuando oigo a Pepiño, con esa cara de empanao, es que no lo puedo remediar, siempre me acuerdo de lo que decía su paisano Cela: “no hay nada que se parezca más a un tonto de derechas que un tonto de izquierdas”.

martes, 10 de marzo de 2009

Flan de huevos

¿No lo decía yo el otro día? Que alguien da algo, aunque sea una higa, él eso y dos huevos duros. Este hombre es un portento de la oferta gastronómica, siempre por delante de la demanda. ¡A Flancisco Camps se le ha ocurrido nada menos que incluir la enseñanza del chino mandarín como asignatura optativa en el segundo ciclo de la ESO a partir del curso 2010-2011! No le ha temblado el pulso, el cuerpo serrano ni la voz a la hora de anunciarlo. ¡Chupa del flasco, calasco! O, como va diciendo por ahí, por esos mundos virtuales de Facebook, González Pons, “Yes, we Camps”. Un portavoz no autorizado de la Generalitat Valenciana ha descartado cualquier relación con el quincuagésimo aniversario de la invasión del Tibet.
En tierra de naranjas, el mandarín era lo dado; al Consell de Govern el cantonés no acababa de sonarle bien. Cabe recordar que en Alicante, por influencia de la cercana Cartagena, se fundó un partido secesionista llamado Alicantón. El segregacionismo tiene esas cosas, que empiezas a trocear y no sabes dónde pararte.
El conseller de Educación, Font de Mora, ha señalado que “con castellano e inglés alcanzamos a más de 1.500 millones de personas y ahora llegaríamos a 3.000 millones de hablantes con las tres lenguas”. Le sumas el valenciano –que se ve que se le ha olvidado o que le importa un pimiento- y ya son 3.000 millones y un piquillo. Bueno, supongo que los valencianoparlantes están metidos en el equipo de los que hablan castellano.
Aunque las apariencias engañan, Camps, que es un tipo escurrido, magro, y con menos carne que un cocido de cuaresma, parece frugal. No debe ser de esos que tienen un saque que vale la pena comprarles un traje antes que invitarlos a cenar. Sobre todo en un restaurante chino con pijama de postre. Claro que si el traje se lo compras en un bazar chino, de esos multiprecio, te puede ir lo comido por lo servido. Ya veremos si de aquí a la implantación de la secundaria babilónica no lo pillan con el carrito del helado.

jueves, 26 de febrero de 2009

Con dos huevos

No prejuzgo cómo le está el traje a Camps ni quien lo paga (todavía no han salido los títulos de crédito y no se sabe quién es el encargado de vestuario, el de reparto, los protagonistas o las estrellas invitadas, ni el director), pero sí tengo claro que la indumentaria de legislador no le tira de la sisa, le queda holgada y hasta vaporosa.
Que en Cataluña se prepara un Estatuto de aquí te espero, discutido y discutible, él, ni corto ni perezoso, se reserva para el Estatuto Valenciano lo mismo. Por lo menos. Es lo que se llamó la Cláusula Camps. «Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.» Que se polemiza en torno a la Educación para la Ciudadanía, él ofrece dos asignaturas por el precio de una: educación en inglés. Hace como Groucho en Una noche en la ópera, mejora cualquier oferta con un par de huevos. «Y también dos huevos duros», decía el más genial de los Marx. Eso le reprochaba Felipe a Aznar en un debate televisivo, que el líder popular hiciera lo que el popular filósofo y comediante americano.
Recientemente se han oído voces críticas sobre el Plan E, sobre todo desde la hipótesis, absolutamente verosímil, de que semejante derroche de fondos con cargo al erario público va a tener nula efectividad en la creación de empleo. El Sr. Camps siempre da más, dos más. Es capaz de llegar al tres en uno. El martes publicaba el Diari Oficial de la Generalitat el Decreto-Ley 1/2009, “por el que se constituyen y dotan tres planes especiales de apoyo destinados al impulso de los sectores productivos, el empleo y la inversión productiva en municipios”. ¿No querías caldo?, pues toma, tres tazas. Y dos huevos duros.
Es la guerra contra la crisis. ¡Más madera!

lunes, 16 de febrero de 2009

Muerte a la carta

La pasada semana, ya sabemos con qué antecedentes, la edición digital de 20 minutos lanzaba esta noticia: “Más de 60.000 españoles han hecho testamento vital para decir cómo morir”. Bueno, mucho decir es eso.
Sin adentrarse en eutanasias ni otros mares, lo primero que a uno le produce esa noticia es una gran extrañeza: Que una persona le explique a otra del mal que se tiene que morir equivale a soltarle el peor de los exabruptos, a lanzarle la más fiera diatriba, algo de una agresividad verbal extrema. Ciertamente la gente se muere –nos morimos- de algún mal, nunca de nada bueno, ¿y ahora van 60.000 fulanos y piden u ofrecen un adelanto…? Pues vaya. Miguel de Unamuno dejó claro que entre las mayores tragedias del ser humano estaba la capacidad de anticipar la muerte, en el sentido de tener certidumbre absoluta de ella. Conocer su causa o momento ya es la releche de jodido.
Insisto, al final será lo que Dios quiera, pero entretanto todos elegiríamos –así en principio- morir tarde, quiero decir viejos, y antes morir que perder la vida y mucho menos que te la quiten. Según el enunciado, a mí, ese plan de muerte, ese designio macabro, me suena a ofrecimiento de tapas: tengo gambas, chipirones, bravas, calamares, sepia o salpicón. Para que nos entendamos, he hecho un somero inventario de las posibilidades que tendría el menú:
—Por falta de riego, de abono, de cuidados, de aire, de sol, de atención, porque le ha llegado a uno su hora.
—Con fe, con falta de fe, con dolor, con ansiedad, con preocupación, con tranquilidad, con pánico, con dolor, con temor, con indiferencia (éste es raro de los cojones), consciente, con plenitud de facultades, con todo arreglado, con asuntos pendientes, con inquietud, con esperanza, con desesperación, con mucha pasta o en la indigencia.
—En la cama, en la bañera, en el recibidor, ante el televisor, en la calle, en el trabajo, en el bar, en la batalla, en soledad, en compañía, en guerra, en paz.
—De día, de noche, entre dos luces, de accidente, de enfermedad, de viejo, de estar vivo, que es lo único que hace falta para morirse, de muerte natural, de repente, de frío, de miedo, de pena, de asco, de sueño, de amor, de aburrimiento, de envidia, de cansancio, de risa, de gusto.
Esto es como lo que dice un amigo cuando vamos a un bar. Una vez se digna atendernos el camarero (y se desengaña de que formemos parte de la decoración del local, según este mismo amigo), en vez de pedir una caña, un cortado, un carajillo o un Trinaranjus, a la pregunta de «¿qué quieres?», últimamente le da por responder: «una muerte ligerica».
Pues eso coño. ¿Qué más se puede pedir?

lunes, 29 de diciembre de 2008

Los frutos del nacionalismo

¿Ir por uvas? ¡Naranjas de la China!
A veces, los frutos del nacionalismo son salvajes. Será porque los nacionalistas suelen ser asilvestrados y siempre están pendientes de dar la campanada. En este caso, la cuestión es más bien chusca pero igualmente ilustrativa de cómo les funciona la mollera. Parecerá una sandez (lo es de hecho) pero puedo prometer y prometo que conozco gente que pone en práctica el invento.
Hace varios años, los nacionalistas valencianos llegaron a la conclusión de que celebrar la Nochevieja con uvas era cosa extraña, foránea, españolista vaya, y decidieron que lo suyo era cambiar los granos de uva por gajos de naranja o mandarina. Hay que ser sandio y melón. Tal vez les dio por asociar una tradición, que ahora está a punto de ser centenaria, con la Puerta del Sol, centro teórico de la red de carreteras del Estado radialmente distribuidas, tal vez de la geografía hispana (si es que la piel de toro permite determinar dónde poner la aguja del compás) y metafórico del centralismo mismo. Hoy (pasado mañana) las televisiones autonómicas escogen sitios de marcada significación para retransmitir las campanadas, así que no hay por qué atragantarse ya con la visión del oso y el madroño o la sede del gobierno de Esperanza Aguirre. En fin; es lo que tiene el nacionalismo, que vuelve a la gente obtusa, que todo lo filtra por su criterio, que convierte a la nación, falsa e idealizada, en medida de todas las cosas.
Lo bueno es que les dio por cambiar una fruta valenciana –cuya producción se concentra en una zona que abarcaría las partes costeras de las provincias de Valencia y Castellón- por otra que también lo es. Ciertamente, si a la uva de mesa nos referimos, la localización es más limitada y se reduce a varios términos de la comarca del “Vinalopó Mitjà” y a uno (Agost) del “Alacantí”. A lo mejor, la ojeriza es por la tardía incorporación de la cercana Villena (Alt Vinalopó) a la provincia de Alicante, que no se produjo hasta 1836, por su proximidad a la región de Murcia, o la cuestión reside en el carácter emblemático que tiene la naranja en la Comunidad Valenciana, lo cierto es que fueron los agricultores alicantinos quienes propiciaron la costumbre de las uvas como estratagema publicitaria para vender su producto. Pero, si la cosa se limitara a un área o pueblín, cuya economía gire en torno a la producción de agrios, bueno estaría (aunque seguiría siendo prueba palpable del carácter aldeano del nacionalismo), pero los ideólogos de esto pretenden hacer del evento un acto de afirmación nacional.
Cabe recordar que, en puridad, el rito exige comer las uvas sin pelar y sin quitarles las pepitas. No valen, pues, doce gajos: han de ser doce mandarinas enteras y verdaderas. Aunque sean de un bonsái.
¡Feliz año 2009! y que cada uno celebre su entrada como le venga en gana.

martes, 4 de noviembre de 2008

Entre col y col...

En esta tesitura, en que andamos, como Jaime Peñafiel, obsesivamente ocupados con los asuntos de la monarquía, tan peritos en sus entresijos como ariscos con los miembros de la familia real, y mirando con el rabillo del ojo a las elecciones americanas, más puestos en el tema que Jesús Hermida y José Mª Carrascal juntos (en sus respectivos buenos tiempos), por poco se nos olvida que se está cociendo la madre de todas las cumbres: nada menos que la de refundación del capitalismo. Ahí es nada. Claro que si el invento no funciona, mejor no estar presentes.
Se han agotado las entradas en taquilla y la gente anda como loca buscando un pase. Zapatero ha rechazado estar en el fondo, en las gradas de general de pie, y alega que esas localidades se han erradicado de todos los coliseos. Ignorando las limitaciones de aforo, todos quieren que se les reserve sitio en el palco VIP sin estar abonados, «al precio que sea»; así que la reventa se ha puesto por las nubes. Sarkozy ha cedido un asiento al ministro de Finanzas de la República Checa y se espera que en el Consejo Europeo extraordinario de Bruselas dé con la manera de que asistan España y Holanda. Polonia, por su parte, se ha ido directamente al estadio, a Washington. Total que, más que a la capital europea, donde han cerrado las ventanillas, hay que estar atentos a la de EE.UU., donde, aprovechando el despiste producido por estar Obama cantando victoria, pueden intentar colarse, entrando en tromba, los parias olvidados por el encargado de mandar las invitaciones.
En resumidas cuentas, que entre col y col (de Bruselas), a ver si cuela y se consigue entrada.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Doña Cocleta

¿Se acuerdan? Conste que no hay montaje y que el post-it de la portada del disco (“las historias que Vd. no puede escuchar en T.V.”) forma parte del original. Palabra. No les digo quién es don Ciruelo y quién doña Cocleta.
Del anuncio del Ministerio de Economía y Hacienda y de su retirada (que la escandalera la montó una Señoría del PP) me he enterado por la prensa. Pero si es lo que dicen, que un señor va con su trauma a la terapia y le habla a su psicóloga de cabeza y cabecera de «las croquetas de mi Puri», pues me parece que no hay para tanto. Cualquiera medianamente avisado y algo puesto en psicoanálisis y terminología freudiana, habría deducido a la primera a qué se refería el pobre hombre con “las croquetas de su Puri”. Es como el conejo que nos recomendó Zapatero para combatir la crisis. Bueno, mejor no entrar en detalles ni hacer metáforas que con las cosas de comer, ya se sabe, no se juega.
¿Habría desaconsejado Elena Salgado aquella hamburguesa XXL si hubiera sido de Burguer Queen? ¿La cogió llorona la misma Ministra de Sanidad con el vino porque le recordaba al que vendía Asunción o a la copla de Manolo Escobar (Viva el vino y las mujeres)? Se acabó aquello de “¡qué bien, qué bien, hoy comemos con Isabel!”, pues a la pobre no le habían pedido permiso ni opinión. Yo (varón), que suelo ser el que hace la compra en casa, voy por el super cerrando los ojos que ya veremos si no me la pego con el carro y tenemos un disgusto. Como soy de mío pudoroso y ando acomplejado con tanta provocación políticamente incorrecta, ya he tachado de la lista “las acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales”, “las magdalenas de la Bella Easo” (no sé si aluden a la ciudad pero, por la forma y lo dicho más arriba, no quiero pensarlo) y hasta “el caldo de la abuela de Knorr”, mientras no decidan poner también al abuelo a remover el puchero. Menos mal que la fabada o el chorizo “Pamplonica” pueden referirse a ella o a él. El día que se pongan a prohibir etiquetar y vender, dejan los estantes vacíos y entonces tenemos otra crisis: la de abastecimiento.
Las croquetas, según la receta tradicional, vienen rebozadas en pan rallado... ¡estos si que están empanaos! ¡Cuántas tardes de gloria y noches de jolgorio nos tiene reservadas el Gobierno! Lo que es comer, no comeremos, pero nos reiiimos.

jueves, 29 de mayo de 2008

Fogones al rojo vivo

La alta cocina anda excitando las bajas pasiones. Aunque no se había manifestado la opinión de Santamaría de una manera tan ruidosa, era palmario que había mucha gente que participaba de ella. No entiendo a qué viene ahora tanto rasgarse las vestiduras. ¿Porque una de las vacas sagradas se ha metido con otra punta del ganado? Hace unos años, Els Joglars pusieron en escena una obra, El retablo de las maravillas, en la que, en distintas variaciones sobre el entremés (vaya por Dios) cervantino, se ponía en tela de juicio, entre otras cosas, el arte de vanguardia y la cocina de autor. El papanatismo y el miedo a ser señalados como ignorantes (o como judios, en la obra de Cervantes y en la historia que igualmente contó el Infante don Juan Manuel por boca del conde Lucanor) impedían denunciar la vacuidad y la estafa. En el restaurante que Boadella sacaba a escena también se vendía humo.
Investigar sí, creatividad toda la que se quiera, pero –si puede ser- sin tomaduras de pelo. Aunque siempre habrá quien piense que, mientras haya snobs (recordaba Ortega y Gasset en La Rebelión de las masas que el origen de la palabra se sitúa en Inglaterra, cuando en las listas de vecinos se usaba como una abreviatura de sine nobilitate) con pasta y masoquismo suficientes como para prestarse a hacer de cobayas, allá cada cual.
No obstante, tampoco creo que esa idea, que Santamaría ya había expresado en la última edición de Madrid Fusión, se pueda aplicar de forma indiscriminada. Los guisos son cojonudos para la semana, el cocido de mi madre es de lo más sabroso que he probado, ahora bien reducir todo a la realidad garbancera no resulta enriquecedor, original, ni tampoco tiene demasiado fundamento. El rey no está siempre desnudo y pregonarlo así no es, por tanto, una prueba de valor sino de lo injusto que suele ser lo de ponerse a generalizar.
¿Por qué esa tendencia a situarnos en posturas aparentemente irreconciliables, en maximalismos artificiosos? El producto y la imaginación no se niegan mutuamente. Sano es el debate y sano debe ser el contenido del plato. No tiene sentido andar dándole vueltas si, como la venganza, se debe servir frío o caliente. Todo tiene su momento y cada cosa a su tiempo.