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viernes, 9 de febrero de 2018

Sin palabros


Dice Irene Montero en su twitter que es Portavoz de Unidas (ahí sí, aunque no sé si incluye, por ejemplo, a Pablo) Podemos-EcP-EM en el Congreso.
Irene ha decidido ponerse el DRAE por montera.

lunes, 20 de febrero de 2012

Hablamos de sexo

Salvo un uso figurado, casi metafórico («el eterno femenino», «un hombre muy masculino»), femenino y masculino son género, accidente gramatical, no sexo. Pero es que hemos acabado confundiendo los términos y haciéndolos intercambiables. Dentro de poco, podremos hablar de «generador de pollos» en vez de «sexador de pollos», trabajadoras del género, enfermedades de transmisión genérica o capitán sexual. Si discutir del sexo de los ángeles dio pie, en Bizancio, a inacabables y complejas controversias, ¡cuánto más difícil hubiera sido abordar la cuestión de a qué género pertenecían!
En 2004, con motivo de la preparación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, el gobierno pidió un informe a la Real Academia sobre el término. El dictamen, elaborado por Antonio Muñoz Molina, no pudo ser más concluyente: El uso de «género» en lugar de «sexo» procedía de un préstamo del inglés, una traducción literal y errónea de «gender», ya que «sex» únicamente hace referencia a las relaciones sexuales. En ese idioma no existe el concepto de género gramatical y los objetos, al contrario que en español, no tienen esa característica. El gobierno, al decidir la redacción definitiva de la Ley, ignoró la autoridad lingüística de la RAE y se plegó a la presión de colectivos feministas (¿y frígidos?). El sexo vuelve a ser tabú.
El 10-4-08 publicaba El País un artículo de Javier Rodríguez Marcos sobre la posibilidad de cambiar el nombre del Congreso para que fuese «de los Diputados y las Diputadas». Recordaba el articulista que en las lenguas románicas el masculino es el llamado género no marcado, es decir, que abarca a individuos de los dos sexos y servía no solo para los seres humanos sino también para los animales, de tal manera que cuando alguien dice que el oso es una especie en peligro de extinción incluye tanto a machos como a hembras. Citaba, además, a Ignacio Bosque, miembro de la RAE, quien consideraba el desdoblamiento artificioso y ridículo: «… no responde más que a una simple regla gramatical. La misma que funciona cuando se coordinan un sustantivo masculino y uno femenino. En “Juan y María han ido juntos”, “juntos” es un masculino plural: “Así es el idioma, no hay otra forma de decirlo”». De la misma opinión era Mercedes Bengoechea, decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares y estudiosa del sexismo en el lenguaje.
Lo que pasa es que cuando una cuestión extraña al debate político es prohijada por un bando, este y el contrario toman partido y ya no hay manera de discutirla racionalmente. El alineamiento releva de la necesidad de allegar argumentos: ya vienen elaborados y deglutidos de antemano. Esto explica que cuando Ana Mato, al poco de tomar posesión de su Ministerio, eludió referirse a la violencia de género y usó otra terminología, hubo quien se escandalizó, como si se hubiera producido un paso atrás en una gigantesca conquista social.
¿Así que sexo M, F? En catalán estaría claro (mascle, femella) o en francés (mâle, femelle) y en inglés también si no fuera porque ahí sí es género (male, female), pero en español… (¿macho y fémina?, ¿mengano y fulana?). Melonadas y futilidades.
P.D. Menos de quince días después de publicar este post, la RAE aprobó un informe del académico Ignacio Bosque, del que se hicieron eco los primeros El País y ABC, que encendió de nuevo y más que nunca (erre que erre, que no ERE que ERE) la polémica.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Peligra la categoría

Elena Salgado se encuentra al borde de los puestos de descenso; no parece que también de un ataque de nervios. El Financial Times ha hecho un ranking de ministros de economía de los países de la Unión –lo que el diario londinense califica como la tripulación de la crisis- y ella aparece en décima sexta posición de diecinueve.
Sin embargo, leyendo la información que reproducen varios periódicos, en seguida se ve todo claro: naturalmente que está mal clasificada, la han calificado como ministro cuando ella es, que yo sepa, ministra del gobierno de España. El rampante machismo omnipresente.
El problema es que encabeza la tabla otra mujer. Minucias de género chico.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Todos contra el calentamiento

Daba cuenta ayer El País de que, en la cumbre del clima de Barcelona, un tal Roger Martin había lanzado una campaña con el lema “¡Frena el cambio climático. Toma la píldora!”.Yo –modestamente- opino que no van por ahí los tiros, que contra el calentamiento global lo mejor es no alcanzar el clímax. No voy a predicar la abstinencia pero a nadie se le escapa que en cuanto empieza el calentamiento el tema se globaliza y no hay quien lo pare.
Igual que habrá quien diga que no está dispuesto a llegar a tales extremos, también los hay a quienes las restricciones no les producen ni frío ni calor. Pero las cosas son como son. Salvo que se trate, claro está, de píldoras antipiréticas, contra la calentura. Eso ya es harina de otro costal.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Homosexual y apaleado

Hace quince días, el 27 de noviembre, un hombre resultó muerto y otros dos heridos en una pelea entre gays, por cuestión de celos, en Madrid. Hubo entonces quien se preguntó –admitamos que con una pizca de cinismo y bastante mala leche- si había que enmarcar el suceso en la violencia de género y, en tal caso, en cuál: ¿el masculino, el femenino o quizás el neutro?
Ayer, el diario El Mundo publicaba la noticia que ilustra la imagen de arriba y que se refiere a Jose L. S. y a la chica de la foto, Rocío Ruiz, ambos víctimas de la violencia de pareja o doméstica, que es como tal vez se debió llamar siempre, ya que el género es un accidente gramatical, una de las categorías en que se pueden dividir los sustantivos, adjetivos y pronombres. El primero llamó al 016, al teléfono de atención a mujeres maltratadas, y no le atendieron, y Rocío solicitó una orden de alejamiento que no le fue concedida. Además, en una de las asociaciones de mujeres a las que acudió, le dijeron que no le podían dar la asistencia jurídica gratuita establecida en el artículo 20 de la Ley de Protección Integral, porque su agresor no era un hombre. La periodista autora del reportaje, Amaya García, afirma que el periódico contactó con el Ministerio de Igualdad, pero no obtuvo contestación. El suelto da respuesta al interrogante formulado: no es violencia de género.
A ver si al final tenían razón quienes reclamaban un tratamiento distinto del problema, castigando el delito sin predeterminar quién fuera la víctima o el victimario ni el sexo de una u otro. Tampoco, por supuesto, la orientación sexual puede ser un dato a tener en cuenta. Los defensores de la norma, tal y como está redactada, se posicionaron en la idea de que la agresión de una mujer a su marido era... ¿qué era inconcebiblemente machista o feminista? No pensaron en esta situación. De todos modos, hacer aquella “discriminación positiva” se ha revelado perfectamente inútil o, incluso, contraproducente.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Elementos sospechosos

Como decía unos posts más abajo, mi deporte favorito era la discusión, pero me aburrí de polemizar y me dio por el ciclismo. La bicicleta es más sana pero también más cansada, una actividad más física y con menos química, así que di pedales hasta que me harté de las apreturas del maillot y del culotte, de la ridiculez del dodottis incorporado, una especie de compresa XXL de gomaespuma, y de las fatigas de la carretera. No me colocaba el gorro para protegerme sino para que no me conociera la gente. Los ciclistas dicen tener una relación especial con su bicicleta, a mí nunca me ocurrió. En los insoportables días de viento, me daba por pensar que no había salido a luchar ni contra los elementos ni contra las elementas (antes se decía así). La modernidad incorpora unos vocablos y desecha otros, y la corrección política del lenguaje tiene algo de moda: unas veces impone el femenino y otras lo proscribe. Después de una caída dolorosa, la bicicleta acabó en el balcón oxidándose, con las ruedas deshinchadas y llena de polvo, irrecuperable, junto a una botella de butano y tres macetas, dos vacías, encajada la una en la otra, y la tercera con un tallo mustio y la tierra dura y reseca. Al verla, me acuerdo y le meto patadas de rabia. Sin embargo, en vez de volver a la polémica, al menos en tertulia con nadie, he regresado a la lectura, a la discusión conmigo mismo y, ocasionalmente, al cambio de impresiones por escrito. ¿Por qué digo todo esto? No sé, me he perdido.
Ayer, el periódico La Razón señalaba a la Monarquía como la institución más valorada entre los españoles. A mí, conste, no me preguntaron. En Público sacan hoy la Constitución en portada y plantan este titular: “No es la Biblia”. Y si lo fuera, ¿a ellos qué? En páginas interiores, se desarrolla el asunto: “El PCE se desvincula de la Constitución de 1978 y llama a una ‘ofensiva republicana’”, a la vez que “defiende ‘desmontar el mito’ de que España le debe al rey ‘la democracia y la libertad’”. En eso, coincido con el PCE (por cierto, ¿aún queda alguien ahí?) a condición de que no se adjudiquen ellos el mérito. Estaría bueno. García Trevijano, notario y notorio republicano, aseguraba Carrillo que suscribió los Pactos de la Moncloa porque se quedó deslumbrado cuando le invitaron al palacio de ídem y descubrió la cautivadora sensación de que un criado te deslice una silla bajo el culo. Nunca lo he probado conque no lo sé. Como decía aquel viejo aforismo sobre la izquierda –que seguramente suscribiría Vázquez Montalbán- fueron a tomar el palacio de invierno y no pasaron de la cocina. Santiago (y cierra España) es un político amortizado y en entredicho. Él y Fraga forman el yin y el yang, las dos caras de una misma moneda. Son elementos de Transición. Frente a éstos –y junto a ambos- hay mucho elemento sospechoso suelto; sospechoso de aventurerismo, de propugnar el salto al vacío y de tapar su mediocridad con críticas acerbas a las imperfecciones de las obras ajenas. Son elementos que le recuerdan a uno, como el plutonio y el estroncio, el veneno letal y la descalificación soez. Treinta años después, seguimos pensando que la Constitución y lo que de ella se sigue es algo provisional y por más vueltas que le damos al envoltorio no encontramos la fecha de caducidad. Ahora bien, la mala calidad de la legislación que se viene dictando en la actualidad actúa de antídoto respecto a los ataques a la Carta Magna. Continuamente la están haciendo buena.
Tras el entierro de Ignacio Uría (y la infame partida de cartas) queda una imagen en la retina, si no de consuelo, al menos aprovechable: la de Rajoy y Zapatero juntos. Durará poco, probablemente menos que el lío montado en la FEMP por su insensato presidente. Hay un hadiz que aconseja: “Confía en Alá pero ata primero a tu camello”. Aquí no confiamos en nadie y nada dejamos atado. Será porque nos recuerda a algo. Al margen de las críticas justificadas y razonables, me da la impresión de que estamos contagiados por los partidos nacionalistas: hasta CiU, que participó en su elaboración, reniega de la Norma Suprema. Entre unas cosas y otras, hemos llegado a un estado depresivo, a añorar el espíritu ilusionado de la Transición, el compromiso, la negociación, el debate tan apasionado como civilizado, el consenso y la concordia. A la Constitución le vendría bien un repaso en profundidad, pero, tal y como está el panorama, y con determinados elementos sospechosos en danza, el que quiera, que la celebre; el que no, no, pero de momento lo mejor sería dejarla estar.
Si bien nos retrotrae a Fernando VII, el de “vivan las caenas”, el que usaba paletó, el Deseado (luego se arrepentirían), don Fernando el de los güevos colgando, Fernando que es gerundio, aquel bellaco del “vayamos todos y yo el primero por la senda de la Constitución” (mentira podrida, claro), “La Pepa” es una referencia válida. Recordándola, y sin que sirva de precedente, gritaré ¡viva La Nicolasa!, que, además de la onomástica del día, es el nombre de mi abuela (q.e.p.d.).

viernes, 5 de diciembre de 2008

Sin dudar, sexo

El pasado 1 de diciembre, se celebró el Día Mundial contra el SIDA y la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana regaló condones a montones. Iban destinados a los… valencianos y no como en Cataluña, que los enviaron a Mozambique, Guatemala y Etiopía. Cuando se supo, además, de la liberalidad de los catalanes, se recordó el episodio aquél del barco de profilácticos que mandaron los chinos a Cuba (cuando eran comunistas de verdad; ahora, se los venderían en un bazar todo-a-un-euro) y el cachondeo que se organizó en la isla por el tamaño del adminículo. “A caballo regalado”, dirían los asiáticos. Sirvieron –se dijo- para elevar la moral de los cubanos. ¿No se acuerdan del juego: "A La Habana ha llegado un barco cargado de..."? ¿O no era así? A los de aquí, por lo menos, les tendrán cogida la medida.
De modo que no se puede decir que la idea de la Conselleria sea original. A mí no es que me parezca mal pero me llama la atención ver, quiero decir imaginar, o sea pensar, es igual, dejémoslo, dónde se mete el dinero de los contribuyentes, a donde van a parar los impuestos que pagamos.
Cuando empezó esto de las autonomías, un amigo que era una fiera (opositando, no vayan a pensar) sacó plaza en Presidencia de la Generalitat. Entonces estaba lo del Consell Preatonòmic. A pesar de que eran novatos, los políticos de aquella hora temprana sabían que había que rodearse de una cohorte de funcionarios que proporcionaran sensación o certeza de poder. Así que, cuando tomó posesión de su cargo de técnico, les preguntó a los auxiliares cuál era su cometido. Más que nada para acoplarse al tema. Aquéllos respondieron unánimes que en realidad no se ocupaban de nada, que estaban esperando que llegara él para que les dijera lo que tenían que hacer. El pobre acabó corrigiendo los borradores de las disposiciones legales. No se vayan a creer: lo que revisaba eran las faltas de ortografía, aunque con tan poca fortuna que los textos salían publicados en el diario oficial tal y como le habían llegado. No le iba lo de tocarse los huevos como al del chiste, así que se hartó y renunció al puesto de trabajo.
A mi amigo le apasionaba el derecho, sobre todo el administrativo. Para gustos, colores. Yo, lo único claro que tenía es que el derecho penal no guardaba relación con la rectitud del pene. Él me explicaba la teoría del órgano (administrativo), sus partes, el acto (también administrativo), que el órgano corporativo (sí, sí, de cuerpo, claro), es el que está formado por más de un miembro (aquí no vale lo de miembra). A mí todo aquello me parecían marranadas.
Por lo menos en algo hemos avanzado: el órgano ya tiene su función específica (me parece), y a los preservativos no les hace falta prospecto ni manual de instrucciones.
N. del T. Para los no iniciados, el mensaje de la caja que aparece en la imagen es: "sexualidad sin dudas".

lunes, 17 de noviembre de 2008

Izquierda hundida

Lo decía no hace mucho: ahora que medio nacionalizan la banca, va Llamazares, el medio paisano de Letizia, y se larga. O se medio larga, porque tampoco renuncia al escaño en el Congreso.
En este país, ha hecho más por la causa de la república Jaime de Marichalar, otro de los hijos políticos del Rey (¿o ya no? ¿o cómo está eso?) que Gaspar Llamazares, que encima tiene nombre de rey. Y mago.
Lo malo es que esta vez no ha funcionado lo de “a rey [políticamente] muerto, rey [para el mismo] puesto” y no le han encontrado sustituto, o sustituta, o reina. O califa. O califesa.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Doña Cocleta

¿Se acuerdan? Conste que no hay montaje y que el post-it de la portada del disco (“las historias que Vd. no puede escuchar en T.V.”) forma parte del original. Palabra. No les digo quién es don Ciruelo y quién doña Cocleta.
Del anuncio del Ministerio de Economía y Hacienda y de su retirada (que la escandalera la montó una Señoría del PP) me he enterado por la prensa. Pero si es lo que dicen, que un señor va con su trauma a la terapia y le habla a su psicóloga de cabeza y cabecera de «las croquetas de mi Puri», pues me parece que no hay para tanto. Cualquiera medianamente avisado y algo puesto en psicoanálisis y terminología freudiana, habría deducido a la primera a qué se refería el pobre hombre con “las croquetas de su Puri”. Es como el conejo que nos recomendó Zapatero para combatir la crisis. Bueno, mejor no entrar en detalles ni hacer metáforas que con las cosas de comer, ya se sabe, no se juega.
¿Habría desaconsejado Elena Salgado aquella hamburguesa XXL si hubiera sido de Burguer Queen? ¿La cogió llorona la misma Ministra de Sanidad con el vino porque le recordaba al que vendía Asunción o a la copla de Manolo Escobar (Viva el vino y las mujeres)? Se acabó aquello de “¡qué bien, qué bien, hoy comemos con Isabel!”, pues a la pobre no le habían pedido permiso ni opinión. Yo (varón), que suelo ser el que hace la compra en casa, voy por el super cerrando los ojos que ya veremos si no me la pego con el carro y tenemos un disgusto. Como soy de mío pudoroso y ando acomplejado con tanta provocación políticamente incorrecta, ya he tachado de la lista “las acreditadas tortas de aceite de Inés Rosales”, “las magdalenas de la Bella Easo” (no sé si aluden a la ciudad pero, por la forma y lo dicho más arriba, no quiero pensarlo) y hasta “el caldo de la abuela de Knorr”, mientras no decidan poner también al abuelo a remover el puchero. Menos mal que la fabada o el chorizo “Pamplonica” pueden referirse a ella o a él. El día que se pongan a prohibir etiquetar y vender, dejan los estantes vacíos y entonces tenemos otra crisis: la de abastecimiento.
Las croquetas, según la receta tradicional, vienen rebozadas en pan rallado... ¡estos si que están empanaos! ¡Cuántas tardes de gloria y noches de jolgorio nos tiene reservadas el Gobierno! Lo que es comer, no comeremos, pero nos reiiimos.

martes, 10 de junio de 2008

Miembros y miembras

Miembros y miembras,
machos y hembras.
Las ondas hertzianas no paran de darnos alegrías. Hace bien poco Herrero de Miñón aseguraba, en La Ventana, que la crisis estaba en los medios de comunicación pero que en la calle no se percibía (¿¿¿???) y hoy esto.
Señoras y señores,
pitos y tambores.
Lo bueno no ha sido el lapsus sino la explicación que ha dado en la radio. Ha asegurado la Ministra que acababa de llegar de un periplo de jornadas y encuentros por Hispanoamérica, donde se usa mucho ese término (o giro o modismo o neologismo), y que, bueno, a lo mejor no estaba mal darle carta de naturaleza. Reconocía el error pero abogaba por acuñar el palabro.
Damas y caballeros,
ojo con las ministras floreros.
Pero esta vez no le ha servido ni RNE. Han contactado con periodistas de tres países distintos donde han negado categóricamente que ellos usaran el engendro. Al que no tenga excusa que lo ahorquen. Ésta, le das cuerda y lo hace ella sola.
Todo el mundo lo ha oído.
¡Ay qué risa con la Aído!
Por la boca muere el pez... y la peza.
xxxxxx
P.D. Por cierto, perdón por la inmodestia pero en mi post de 14 de abril (¡vaya por Dios!) ya adelanté lo que iba a pasar.

sábado, 19 de abril de 2008

Con papel de fumar

La delegada del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, Ángela Sanroma, ha dicho que las críticas a las ministras “son semillas que hacen que germine el maltrato y comportamientos machistas que una sociedad democrática no puede permitirse”. Pues ahora lo entiendo: Zapatero lo que quería era blindarse, amordazar las críticas a su gobierno. No estaba orgulloso; estaba siendo precavido. Claro que oídas las melonadas del majadero de Berlusconi –confirmando augurios de los malpensados- y sus nauseabundas declaraciones en las que calificaba de “demasiado rosa” al gobierno, puede que tuviera razón Zapatero al colocarse una venda previa a ese tipo de heridas.
En el extremo opuesto de semejante desahogo, en España nos la cogemos con papel de fumar. Obsérvese:
1. En las pruebas psicotécnicas de una oposición, se repartieron unos tests de personalidad cuya primera página advertía que, con el fin de simplificar, todas las respuestas se redactaban en masculino. Faltaba pedir perdón.
2. Esta acabada pieza de corrección política parece una broma pero no lo es en absoluto:

La utilización de determinadas consignas
en las manifas contra la guerra
Desde algunos colectivos feministas, queremos haceros llegar un pequeño comentario sobre la utilización de determinadas consignas en las manifestaciones y actividades contra la guerra.
Nuestro objetivo es, que desde las distintas organizaciones esto se tenga en cuenta para futuras movilizaciones.
Os solicitamos lo publiquéis en las diferentes páginas web y listas de correo contra la guerra, de forma que se difunda lo más posible. Gracias.
COMUNICADO ORGANIZACIONES FEMINISTAS
Después de estas semanas de multitudinarias manifestaciones en las que todas y todos hemos participado contra la guerra y contra la posición del gobierno del PP, queremos comentaros algunos aspectos de cara a futuras movilizaciones. Nos referimos concretamente, a la reiterada utilización de consignas que hacen referencia de forma vejatoria e insultante, al colectivo de las prostitutas y homosexuales, colectivos que llevan una dura lucha por su reconocimiento social y contra su estigmatización.
Aunque sabemos que hay expresiones muy arraigadas en el lenguaje coloquial, creemos que utilizarlas en manifestaciones reivindicativas plantea serios problemas, nos referimos concretamente a la utilización de “hijo de Puta” y “mariconazos”, como los insultos más vejatorios a quien creemos que realmente se merece lo peor, Bush y Aznar. Sin embargo, creemos que hay otras alternativas, que os proponemos difundáis, como por ejemplo:
En lugar de “Aznar, valiente, valiente hijo de puta”, gritar “Aznar, valiente vete tu al frente” ó “Aznar valiente, valiente terrorista” También, os sugerimos reproducir en las diferentes movilizaciones, el siguiente texto: “Las prostitutas y mujeres de vida alegre, sin fines de lucro, ACLARAN que EL Sr. AZNAR, NO ES HIJO NUESTRO” Saludos feministas y Solidarios.
¡ Esta Guerra la vamos a parar !
Asamblea Feminista de Madrid. Forum de Política Feminista. Centro Social Okupado de Mujeres. ¿La escalera karakola? Asociación de Mujeres Europeas Feministas (AMEFE). Organizaciones Feministas .

jueves, 10 de abril de 2008

Entran bascas de oír según qué cosas

Con la firma de Javier Rodríguez Marcos publica hoy El País un artículo titulado “Ni vascos y vascas, ni diputados y diputadas” y subtitulado “Crecen las alternativas para evitar el masculino a pesar de la Academia - El nuevo Congreso se enfrenta a una moción para cambiar su nombre”. Empieza preguntándose el articulista si “tienen sexo las palabras o, simplemente, género”.
Sí hombre, ¡faltaría más!, y las letras también. No hay que echarle mucha imaginación al asunto para representarnos gráficamente la erótica de algunas, sobre todo mayúsculas. Si se puede hablar del sexo de los ángeles, ¿por qué no del de las palabras? Claro que también se habla de la violencia de género cuando habríamos de referirnos a la violencia de sexo (o machista si se quiere), por lo que cabe concluir que ambos términos son intercambiables. Hablar de violencia sexual podría sugerir otra cosa, pero menos atinado sería referirse a violencia general. Así que podemos acabar diciendo “generador de pollos” en vez de “sexador de pollos” y hablar de trabajadoras del género, enfermedades de transmisión genérica o capitán sexual.
La incorporación de la mujer a trabajos tradicionalmente reservados a hombres ha propiciado ese desdoblamiento, pero la cuestión es distinta y viene, a mi juicio, asociada a la problemática de las estructuras lingüísticas –y sobre todo mentales- de la corrección política. ¿O acaso no han existido las españolas desde... (bueno desde hace mucho: no es mi intención comparar aquí la antigüedad de su linaje con el de las vascas)?
Quizás no prospere el término “cancillera” para Merkel, como dice Mercedes Bengoechea, pero apuesto a que a la siguiente ya se la denomina así con la mayor naturalidad. Por cierto, a pesar de que no lo admita el DRAE, el corrector ortográfico del Word no lo subraya. Si sale elegida Hillary no habrá mayor problema porque en inglés no hay diferencia, pero lo bueno será ver cómo se “traduce” lo de la primera dama. ¿El primer caballero? No creo.
Cabría matizar al profesor Bosque que, si se generaliza el uso (del vocablo), el matrimonio pasaría a definirse como la “unión legal de dos personas” y sobrará aclarar su sexo (del mismo o de distinto, como dice el filólogo) por innecesario, redundante y tautológico.
Tampoco me parece que las mujeres se deban sentir ofendidas por el plural en masculino. No sólo rige la ley del mínimo esfuerzo sino también una elemental eufonía: “compañeros y compañeras” es cacofónico. Lo que resulta ridículo (y antes que nada, impronunciable) es la barra para separar las terminaciones de género o el símbolo de la arroba. Se llega a caer en excesos, en experimentos grotescos: ¿Quién no recuerda las “jóvenas” a las que apelaba Carmen Romero?
Una cosa es el sexismo discriminatorio y otra los usos lingüísticos. ¿Un ejemplo? En árabe, la conjugación de los verbos es distinta para el masculino y el femenino, en singular y en plural (e incluso en dual) y hasta existe un pronombre de segunda persona del singular, femenino, del que carecen las lenguas occidentales. ¿Alguien en su sano juicio afirmaría que las sociedades árabes son más avanzadas en el terreno de la igualdad de sexos (o en algún otro) que las anglo-parlantes, que las francófonas, que la europea o la española (la sociedad, no la española esa que cuando besa...)?
Respecto al cambio de nombre para el Congreso de los Diputados (y las Diputadas), se me ocurren muchas posibilidades, pero eso es harina de otro costal. O a lo mejor no...