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viernes, 4 de febrero de 2011
domingo, 11 de julio de 2010
Hasta la bandera
Lo del Estatuto se ha convertido en una guerra de cifras: 14 artículos anulados, 27 sometidos a interpretación y un 98% del texto (según el Ministro de Justicia) ratificado. De sus novecientas y pico páginas saldrán miles de análisis. En la manifestación hubo entre 56.000 (lo que supondría unos ¾ del Nou Camp) y 1.500.000 de asistentes. De lo que nadie se acuerda es de que en el referéndum apenas un 36% de los electores lo respaldaron y más de la mitad del censo ni siquiera se molestó en acercarse a las urnas.Así que conviene ir por partes, como dicen que diría Jack el Destripador. Estos aprendices de brujo han pergeñado un Estatuto que resultó inconstitucional y ahora montan una manifestación y les sale independentista. Porque al primer convocante le pasó lo que a Bono, que por poco lo corren a gorrazos.
Los colores de la bandera se fundieron y se volvieron naranjas. De hecho, se vieron globos de ese color. Se enarbolaron enseñas tricolores de los Países Bajos. Muchos se descantan por la Holanda de, entre otros, Cruyff y Koeman, que les ganó su primera Copa de Europa, antes que por los catalanes del Barça: Puyol, Xavi –a pesar del Hernández- o Sergio (¿por qué no Sergi, dirán, como aquel lateral, Barjuán) Busquets. Y eso que el escudo de la Federación es obra de un reputado nacionalista: Tàpies. Dirán que “la pela és la pela”; máxima que rige en el fútbol como en la vida.
Con el asta de la bandera persiguieron a Montilla. Sin embargo, en los toros no hay cuestión. ¿O sí? La primera serie, de La Vanguardia, es un montaje, pero no la de El País en la que, con pocos minutos de diferencia, hablan de un herido en los Sanfermines por “hasta” y por “asta” de toro. ¡Lo que cambia una simple foto!
El mejor escribiente hecha un borrón. Con perdón de la hache.
miércoles, 28 de abril de 2010
Mayoritariamente incompetentes
Cuando yo vivía en Mallorca, hace muchos años, el gobierno del archipiélago lo presidía Gabriel Cañellas, de Alianza Popular, y Félix Pons, quien luego se convirtió en Presidente del Congreso, era el jefe de la oposición. En un debate del parlamento autonómico en el que, como es norma, se impuso el rodillo de la mayoría, el Sr. Pons dijo –más o menos- lo siguiente: «vostès poden aprovar per majoria que sa Seu no existeix, però sa Seu existeix» (ustedes pueden aprobar por mayoría que la Catedral de Palma no existe, pero la Catedral existe). Es muy común atribuirle a la mayoría un poder taumatúrgico del que en realidad carece. En nuestros esquemas mentales y en el lenguaje hablado hemos convertido lo habitual en normal, pero ni la mayoría tiene siempre la razón ni todo lo que estamos acostumbrados a ver a diario es normal. La demoscopia ha devenido en gurú contemporáneo. El propio José Bono ha destacado que el 90% de los dentistas encuestados elegirían extraer la muela dolorida en lugar de la que no hace pupa; lo que tampoco quiere decir gran cosa, la verdad.
Esto viene a cuento de la iniciativa del Parlamento de Cataluña de acordar que el Tribunal Constitucional sea incompetente para conocer del Estatuto. Todo hace pensar que la propuesta de resolución saldrá adelante, pues el tripartito, al que en esa votación se sumará CiU, goza de una holgada mayoría. Bien, ¿y qué?
No seré yo quien ponga en tela de juicio el criterio de la aritmética, que ya me conozco la historia (“antidemocrático” y lo que sigue) ni tampoco echaré mano del tópico (“Hitler llegó al poder ganando unas elecciones”) pero vaya... recuerda a aquella pintada: Come mierda, un billón de moscas no pueden estar equivocadas.
Esto viene a cuento de la iniciativa del Parlamento de Cataluña de acordar que el Tribunal Constitucional sea incompetente para conocer del Estatuto. Todo hace pensar que la propuesta de resolución saldrá adelante, pues el tripartito, al que en esa votación se sumará CiU, goza de una holgada mayoría. Bien, ¿y qué?
No seré yo quien ponga en tela de juicio el criterio de la aritmética, que ya me conozco la historia (“antidemocrático” y lo que sigue) ni tampoco echaré mano del tópico (“Hitler llegó al poder ganando unas elecciones”) pero vaya... recuerda a aquella pintada: Come mierda, un billón de moscas no pueden estar equivocadas.
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miércoles, 14 de abril de 2010
Estos sí que son Bonos
La tercera autoridad del Estado, el socialistacristiano José Bono, de los Bonus de toda la vida, no pasa por su mejor momento. Las informaciones publicadas sobre sus propiedades y las de su familia, sobre los inmuebles que posee o el piso de lujo que ha regalado a su hijo, le han puesto en entredicho. Es lo que María Dolores de Cospedal ha llamado “desajustes en su incremento patrimonial”; similares, por cierto, a los que se conocieron sobre Francisco Camps, quien recientemente declaró ser titular, tan sólo, de un coche viejo. La líder popular ha pedido explicaciones. Quiere pelos y señales.
El presidente del Congreso se considera víctima de una campaña de difamación pero no ha recurrido, por ahora, al invento de su primo, al U2, o al ventilador por elevación: “y tú más”. Se limita a insinuar que le ha salido la bonoloto, como a Fabra. La explicación no resulta tan enrevesada como aparenta ya que a él le toca más de cerca; no deja de ser como de la familia.
Estos bonos sí que son buenos y no los del autobús.
El presidente del Congreso se considera víctima de una campaña de difamación pero no ha recurrido, por ahora, al invento de su primo, al U2, o al ventilador por elevación: “y tú más”. Se limita a insinuar que le ha salido la bonoloto, como a Fabra. La explicación no resulta tan enrevesada como aparenta ya que a él le toca más de cerca; no deja de ser como de la familia.
Estos bonos sí que son buenos y no los del autobús.
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jueves, 19 de noviembre de 2009
Película con final feliz
Los piratas del Índico son unos cinéfilos, sin embargo con lo de Liberad a Willy se confundieron: consistía en liberar a la orca, no de la horca. Oyeron que en España había un Botín de incalculable valor, aunque nadie les explicó que era el mandamás del Santander, que no se podía usar como los cromos y que –sobre todo- no se dejaba. Tratándose de una negociación tan compleja, todo se mueve en una diminuta horquilla de acepciones, en un baile de preposiciones, de letras y equívocos.Luego vieron en la peli de sus colegas del Caribe que lo que se respeta en el gremio, como una ley no escrita de los caballeros del mar, es pedir “parlamento”. Oirían que el presidente se llamaba Bono y, creyendo que era el de U2, pensarían que era partidario. Ese grito les permitiría escapar, momentáneamente, de ser pasados por la quilla o, lo más seguro, de caminar por la plancha. Un único pero: eso funciona entre piratas; para los gobiernos sólo rige atraparlos y colgarlos.
Con el tesoro del rescate ya pueden pagarse entradas y palomitas hasta hartarse, y gozar de una vida de película, de días de ron y rosas.
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martes, 3 de marzo de 2009
Elecciones vascas: Nadie ha ganado, Nadie ha perdido
No me refiero a esa situación, tan común, de que cuando no hay un ganador claro en unas elecciones (a veces, aún habiéndolo) todos reclaman la victoria y ninguno admite salir derrotado. Como decía Kennedy, el éxito tiene muchos padres pero el fracaso es huérfano. Pérez Touriño, por el PSG, y Unai Ziarreta, por Eusko Alkartasuna, son las excepciones que confirman la regla. O no sólo me refería a eso. Estaba más bien pensando en que el ganador (eso dice él; en el PNV piensan otra cosa) de las elecciones vascas ha sido Patxi López, a quien tiempo atrás se puso el mote, con evidente intención de ningunearlo, de Patxi Nadie. El apodo data de cuando accedió a la Secretaría General del PSE y fue también una forma de destacar su historial vacío, su hoja de servicios en blanco, su escaso empaque político, su poca importancia. Además, se aludía a su transparencia: detrás se veía a don José Luis Rodríguez. Creo que el copyright es de Jiménez Losantos. Efectivamente, junto con Maragall se convirtió en punta de lanza del zapaterismo, de un modo particular de hacer política bastante alejado de la socialdemocracia clásica y que buscaba casarse con el nacionalismo radical, un matrimonio de conveniencia para solventar problemas en época de elecciones. El PSOE marcó distancias con los viejos líderes, con los pesos pesados, con Felipe González, Alfonso Guerra, Rodríguez Ibarra, Bono y Paco Vázquez, pero sobre todo en Euskadi se convirtió en otro partido y soltó lastre: Rosa Díez, Enrique Mújica, Gotzone Mora, Maite Pagazaurtundúa, Mikel Buesa, Carlos Totorika, Redondo Terreros...En un post que publiqué en el blog de Ciudadanos con ocasión de las elecciones americanas (Nadie cumple sus promesas electorales), recordaba que en 1977, cuando ganó Jimmy Carter, el Y.I.P. (Partido Internacional de la Juventud) promovió a Nadie para la presidencia. Pero era otro Nadie. También en España, el PGB, el Partido de la Gente del Bar, a finales de los 80 pidió el voto para Nadie, asegurándonos que Nadie iba a resolver el problema del paro, la vivienda, la sanidad o la educación.
En el aniversario de la muerte de su hijo, la madre del socialista asesinado Joseba Pagaza, le escribió a Patxi López una carta sobrecogedora donde le advertía: “dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre...” Al reunirse con Otegi, la dolorosa traición que profetizó la madre de los Pagaza, se había consumado. En la capilla ardiente del ex concejal del PSE en Mondragón, Isaías Carrasco, Patxi les preparó una encerrona a Rajoy y María San Gil. Primero les dijo que la familia prefería que no fueran a dar el pésame, luego les dijo que podían ir y, al llegar, les estaba esperando en la puerta para espetarles, en voz alta: “No queremos volver a oír que traicionamos a las víctimas”. Inmediatamente, repartieron una nota de prensa en la que explicaban el incidente.
Con Redondo Terreros, el PSE hablaba un lenguaje con el que se podía entender el Partido Popular del País Vasco, formando aquel bloque constitucionalista que bendijo Fernando Savater. Pero el PP, con Mayor Oreja, les superaba en votos y ése era el cambio que prometió Patxi a los suyos: il sorpasso. “Podemos”. Una de las condiciones que había de darse era el cordón sanitario, el Pacto del Tinell y convertir en papel mojado el pacto antiterrorista, derogándolo por la vía de los hechos. Ahora necesita el apoyo, aunque sea pasivo, de los populares, gente (la del PP del País Vasco) que merece, por razones obvias, el mayor de los respetos. ¿Qué hará ahora Patxi, don Nadie? Es lo que tiene la política, que, como la vida, da muchas vueltas.
Pachi Nadie al aparato.
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miércoles, 24 de diciembre de 2008
Feliz Navidad
¡Qué gusto da que se junten las familias en Navidad! Como en el anuncio: “Vuelve, a casa vuelve...”Bono Bus, el primo de Bono Martínez, que va a cenar esta Nochebuena a la casa que el Presidente del Congreso tiene en Albacete, le mandó una tarjeta de felicitación con su foto a Rajoy para que le conozca, porque dice don Mariano que no sabe quién es. El anfitrión, Pepe, está más contento que unas pascuas. Los Rodríguez, de los Rodríguez de toda la vida, que pasan el verano en casa, abandonados, más solos que un grupo pop en un emirato árabe, siempre cenan en familia en estas fechas. Ellos se apuntan a un bombardeo: a todos los banquetes habidos y por haber, al regalo del amigo invisible, a la comida de empresa, a la cesta, a la lotería, a la cuchipanda y a lo que sea. Siempre dan la nota pillando una cogorza de tequila antes de sentarse a la mesa. No son de champán (perdón: de cava) ni de pavo, de turrones o polvorones. Lo prefieren Blanco y en Botella pero nada que ver, aclaran, con la cosecha de Pepiño y la añada de la señora de Aznar. Los Rodríguez han decidido no moverse de la Moncloa mientras el personal los aguante y no los corra a gorrazos por el procedimiento de votar a otros para inquilinos. Este año visita por primera vez el palacio Zapatero Remendón, un pariente, por parte de madre, del Presidente del Gobierno. Es un hombre muy sencillo y agradable (el pariente), aunque algo frío, pero ¡anda que no es nadie arreándole a la zambomba y a la pandereta! Es un virtuoso del villancico: “Veinticinco de diciembre, fum, fum, fum” (que quiere decir, esto último, humo, humo, humo, en catalán, aunque como él es del Bierzo no lo sabe). Montilla no quiere que pongan en la caja de la Generalitat vino de Moriles. También le ha mandado un christmas a José Luis y le ha deseado “Bon Nadal”. El Presidente ha pensado que igualmente Ferrer, López, Verdasco y Sánchez Vicario.
Ahora en serio, feliz Navidad a todo el mundo.
NOTA: El niño lleva la cara tapada no por censura laicizante, obligación de carácter integrista, o cosa parecida, sino porque es menor y se debe proteger su imagen (la de los menores), dicen, y como no quiero líos, pues eso.
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martes, 9 de diciembre de 2008
Chulos al volante
La edad de la ignorancia es una hermosa y ácida película del canadiense Denys Arcand, el autor de El Declive del Imperio Americano, que retrata con humor y ternura el vacío existencial, el desmoronamiento de los sueños y la frustración que abruman a un hombre de clase media al cruzar el ecuador de la cuarentena. En el momento álgido de los infortunios, cuando parece que no caben más desdichas en su vida, el protagonista se ve acosado en un semáforo por un energúmeno que le pita y le irrita, hasta sacarlo de sus casillas. Jean Marc –que así se llama- abre la espita de los nervios y empotra su coche contra el del imbécil de atrás, dejando al vehículo para el arrastre y al conductor con la mandíbula desencajada de sorpresa.Líbreme Dios de predicar la violencia ni siquiera como respuesta frente a quienes la justifican, la jalean, incitan a ella o la practican, pero en ocasiones ocurre que, en solidaridad con el agredido, nos identificamos con esas reacciones exaltadas y nos reconforta ver que quienes van por la vida perdonando a los congéneres la suya, encuentran alguna vez la horma de su zapato. Vemos en ello a modo de una reparación moral, una cierta justicia poética. Ese mismo mecanismo psicológico explica la leyenda urbana que circula por Internet (¿dónde si no?) Para el que no la haya leído, se trata de un chuleta de estos que van con el buga tuneado, el bacalao atronando en su radiocasete y en un radio de cincuenta metros alrededor, de los que, si se cruzan con un colega, paran el coche y todo el tráfico rodado. ¡Y no se te ocurra llamarles la atención! ¿Quién no se ha encontrado con alguno? No pretendo hacer una descalificación global del estereotipo, sino describir al individuo del que estoy hablando. Bueno, pues resulta que uno de esos metrosexuales depilados hasta las cejas, de los que les dura la adolescencia hasta los veintitantos y siguen necesitados de que les presten ojos y oídos, aparcó detrás del Mercedes de un señor de edad que estaba sentado al lado, en la terraza de un bar, con su mujer. Cuando el matrimonio se dispuso a marcharse le pidió al joven que retirase el coche para poder sacar el suyo. El chaval tiró de repertorio para vacilarle a la pareja (“Tranqui tío, ¿qué prisa llevas? Te vas a estresar”) y no mostró voluntad de hacer caso ni pidiéndoselo por favor ni claxon mediante. El hombre, harto pero no alterado, se subió al coche, metió la marcha atrás e, igual que Jean Marc, lo estampó contra el carro reluciente del niñato. Éste se quedo blanco y sus propios compis le hicieron desistir de tomar represalias. Según se cuenta en la historia, el conductor del Mercedes le dijo algo así como: «mira hijo, para ser chulo hay que tener dinero y cojones. Ahora saca los papeles que va a pagar mi seguro pero tú vas a tener el coche dos meses en el taller.» Los circunstantes, siempre según la leyenda, prorrumpieron en una sonora ovación.
Y ahora, díganme: ¿no han sentido ganas de que le hagan algo de eso al Tardà y compañía, que alguien le pare los pies a esos chulos que se divierten empujando al Estado (que no a la Corona) hacia el borde del abismo? Pues, en lugar de eso sale Bono a poner paños calientes. Así nos luce el pelo (al resto, a Bono le luce que no veas).
N. del A. Aunque guarda una lejana relación en la temática, cualquier parecido entre esta entrada y la anterior es pura casualidad.
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martes, 18 de noviembre de 2008
Franco, ese zombie
En una semana llevamos dos renuncias de otros tantos reyes magos, Gaspar y Baltasar. Falta Melchor.Según el viejo aforismo jurídico, “lo que no está en los autos no está en el mundo”, así que, para que a nadie le cupiera duda, Garzón ha proclamado –como hizo Carlos Arias Navarro entre pucheros (donde, también estaba el Señor, decía Santa Teresa)- que Franco ha muerto. No diré de él lo del Cid, que gana batallas después del óbito, que no es el caso, pero es verdad que semeja un muerto andante, un zombie, un espantajo al que todavía se sigue agitando para meter miedo al personal.
Hablando de monjas carmelitas y de cosas pasadas, de asesinados cuando la guerra y fallecidos después, también Bono podía dejarse de placas y recordatorios. Y todos en paz, Sor Maravillas y los demás.
Todo indica que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional estaba a punto de declarar incompetente a Garzón cuando éste, en otro regate de fino estilista jurídico, le ha cargado el muerto a veinte juzgados provinciales. Ha coincidido el auto de marras con el recado que le ha mandado el Consejo General del Poder Judicial para que trabaje en su casa y se deje de hacer bolos, que es muy salidor y muy callejero. Es que no para.
Cuando se inició este proceso algunos medios de comunicación llegaron a asegurar que si Franco no estuviera metido en una cripta, en el Valle de los Caídos, el superjuez lo metía entre rejas, por lo menos. Parecía que hablaban en serio pero yo (que él me perdone) siempre estuve más por aquello de “a moro muerto, gran lanzada”. Y aunque se ha acreditado que muerto y bien muerto estaba, no se la ha podido propinar. Otra vez será, don Baltasar.
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