viernes, 7 de febrero de 2014
Los grandes descubrimientos de la Humanidad
viernes, 3 de febrero de 2012
La vida sigue igual
¿Es que no se les ocurre otra política educativa que enmendar la plana al ministro precedente, desandar lo andado y colocar cada cual su sello, su propia marca de fábrica? Diría que hay serias y extendidas sospechas de que se ha pasado de meter la letra con sangre a que no entre de ningún modo, de exigir la lista de los reyes godos a que el temario se limite al último rey de España (quiero decir al actual), de conocer los afluentes de los ríos de la península ibérica a la apropiación programada –en exclusiva o por tramos- de los que atraviesan una comunidad, de las leyendas y cronicones a la revisión o falseamiento de la historia, de saber latín a no ser capaces de hacer la o con un canuto, y así ad infinitum. Fuerza es reconocer en ello, más que una mala gestión de este gobierno o del anterior, un colapso general, un fracaso de los estamentos implicados y un completo desarme moral, con expresa renuncia a ideas, valores y principios sobre los que se asentaba la educación.
Las dificultades para abordar el tema desde el consenso, para extraer denominadores comunes, para hacer una política de Estado (bueno está el horno para tales bollos) se han revelado insolubles. Y conste que estas historias no son nuevas: “El modelo llega a su cima con la reforma de Moyano de 1857, que garantizó la educación primaria obligatoria hasta los nueve años y concede al Estado la elección de los programas y libros. De nuevo, la penuria impide avanzar, y si en Francia la reforma educativa fue fundamental en el desarrollo de la unidad nacional al extinguir los particularismos y las lenguas regionales, en España, la deficiente escolarización truncó esa posibilidad, permitiendo la supervivencia de los idiomas locales.” (García De Cortázar, Fernando, Breve Historia de España). Al margen de las lenguas vernáculas –lo que pudo ser una afortunada y casual consecuencia de una insuficiente acción política-, esto se parece a un mal endémico.
Andamos con dudas milenarias, desde el Génesis a Pío Baroja, entre El Árbol de la Vida y El árbol de la ciencia y, como Unamuno (“¡que inventen ellos!”), en Amor y Pedagogía, se encumbra la ciencia a un punto que la hace parecer ridícula, abonando los argumentos en su contra y situándonos en el extremo opuesto. “No educaré a mi niño ni como ella en su remordimiento ha deseado ni como me educaron a mí. (...) Prefiero que tenga una psicología apacible, una fisiología pujante, que conserve su pureza largo tiempo; que sea atlético y cristiano; que no refine las sensaciones y no se avergüence de los sentimientos; que se case a los veinticinco años con una buena moza, de caderas anchas y críe a sus numerosos hijos en el temor de Dios y en la convicción de que la vida es excelente, que nacer es un don y que hay fuera de nosotros y por encima de nosotros una ley que hemos de acatar y un criterio definido que se nos impone. (...) A veces sueño para la criatura un atletismo que, mediante la ley de adaptación, le reduzca el cerebro y lo convierta en uno de esos dioses bellamente estúpidos de cabeza menuda y pectorales y bíceps soberbiamente desarrollados, que nos legó un período del arte helénico. ¿Y yo? ¿Por qué no procedo así? (...) Porque empecé temprano a socavarme el alma y a practicar el rito que produce la infinita desolación. Porque soy un envenenado...” (Pardo Bazán, Emilia, La Sirena Negra).
Se ha probado a separar los ministerios de Ciencia y Educación y a volver a unirlos. La LOGSE intentó acomodar las titulaciones y la formación profesional a las demandas cambiantes del mercado laboral. Era una buena ley que careció de medios para su implantación y desarrollo, según oí decir –al principio- a muchos docentes. Con esos bueyes había que arar pero estábamos otra vez como con Moyano. La Ley de Calidad se tildó de reaccionaria y centralista y fue directamente ignorada y derogada antes de cumplir un solo artículo. Este gobierno estableció como prioridad la reforma de la Ley Orgánica de Universidades y, al día siguiente de aprobar la LOE, la Sra. Sansegundo salió por la puerta de atrás del Ministerio.
Otras cuestiones serán importantes pero esta lo es tanto como la que más. ¿No ha llegado el momento de dejarse de tontunas revanchistas, abandonar las posturas dogmáticas y pasarse al “gato blanco, gato negro” de Felipe González cuando volvió de China? Pregunto.
lunes, 8 de febrero de 2010
Lógica religiosa del Estado
De la reunión de pastores a la que asistió Zapatero nos han llegado varios mensajes interesantes. Una idea especialmente curiosa la podemos deducir mediante el método de sustitución. Éste es uno de los que se emplean para resolver las ecuaciones de segundo grado, o al menos lo era cuando yo estudiaba eso (no ESO). En su virtud y en buena lógica proposicional, la cosa quedaría enunciada del siguiente modo:2) España es una nación fundamentalmente cristiana
--> (de ahí se deduce que)
ESPAÑA ES UN CONCEPTO DISCUTIDO Y DISCUTIBLE FUNDAMENTALMENTE CRISTIANO
Aplicando su teorema, Zapatero ha anunciado que pretende apaciguar a los mercados convenciéndolos con buenas palabras y por su cara bonita. Al margen de otras consideraciones, la fórmula es coherente con su política de gestos, de imagen, y con la concepción de la economía como un estado de ánimo. Es cierto que algo de eso hay, pero es inconcebible la perenne metonimia, tomar constantemente el todo por la parte. Esa regla de tres no siempre funciona.
O sea, que ya veremos hasta cuándo le sirve lo de «tranquilos que aquí estoy yo para arreglar este lío», porque viene siendo un artículo de fe y aumenta sin parar el número de descreídos. Hasta es posible que acabe pidiendo resignación cristiana o un Desayuno Nacional (¿?) de la Oración para toda España.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Poco seso, mentiras y cintas de vídeo
Yo no digo que el montaje de Wyoming en su programa de El Intermedio, donde se manipulaba la voz de Hermann Tertsch en un montaje humorístico animando a matar terroristas de Al-Qaeda, tuviera nada que ver con la agresión que sufrió el periodista a los pocos días. Le molieron los huesos y dio con ellos en el hospital. Y tampoco quiero decir ahora, ojo, que Wyoming sea un manipulador. Por lo mismo, no me atrevería a asegurar que la campaña del Valencia C.F., en la que una serie de vídeos (emitidos, supongo, por Canal 9) mostraba a unos ultras del Madrid secuestrando al utillero Españeta, para robarle al equipo su espíritu, pretendiese (des)calificar a toda la afición madridista como delincuente. Sí me pareció éticamente reprobable (o dudosamente aceptable, cuando menos), estéticamente horrible y dietéticamente indigerible. Es cierto que se hizo para calentar el partido, aunque no hacía falta: el entorno del club lleva varios años queriendo hacerle un hueco al Valencia entre los odios de los aficionados del Real Madrid. No soportaban la indiferencia, el trato que se le dispensaba, como si fuera un equipo menor, pensaban. Jugando a la contra, han conseguido convertir el antimadridismo en seña de identidad. Tampoco digo que el aburrido serial estuviera en la base de un penoso incidente (que no sería el único, pero que se documentó luego en Cuatro con todo lujo de detalles) en los prolegómenos del partido, detrás de la portería en la que calentaba el equipo visitante. Un niño pasó el rato dedicándole a Casillas toda suerte de improperios. Iker se acercó y le afeó que, con sólo diez años, no tuviera más educación. El padre (y los acompañantes) en vez de sentirse abochornado, reprender y corregir al chaval (lo que equivaldría a corregirse a sí mismo), redobló los insultos.Luego me enteré que el dichoso vídeo promocional había sido producido por unibet, la casa de apuestas en red patrocinadora del Valencia. ¿Qué te apuestas a que todo radicaba en la rivalidad con el patrocinador del Madrid, con bwin?
miércoles, 7 de octubre de 2009
El curso de los acontecimientos
El anuncio de Antena 3 sobre su nueva serie, Curso del 63, induce a pensar más bien en una especie de reality; un reality irreal. Sin embargo, reconozco haberlo visto de manera muy fugaz y ser poco televidente, así que no tengo conocimiento de causa para juzgar.Salvo que se pretenda que el título rime con la cadena o que aluda a la quinta de los nacidos en ese año, parece plantear una comparación entre la educación de la época y la actual, con el miedo como hecho cotidiano, antes en los alumnos y ahora en los profesores. Hay centros abrumados por graves problemas de convivencia, hasta el punto de aparcar la prioridad de la docencia en favor de cuestiones disciplinarias.
Los que en 1963 tenían 16 años nacieron en el 47, por lo que en el 2009 cumplirían 62. A sus hijos (quitándoles años; no dejarán de ser unos parvulitos al lado de los que pululan en la serie) los suponemos también de 16, por lo que sus padres los tendrían a los 46. Buena edad para ponerse a criar. En realidad se habla de los padres, no de las madres. Da igual –al parecer- la educación que reciban y a ellas, además, no se les pregunta la edad.
Por ejemplo, la hija mayor de Zapatero podía estar en una de esas aulas, pero su papi tenía 3 años en el 63. Lo que es evidente es que todavía no estaba convidado a la vida. Por cierto, el otro día me decía un amigo que viendo a las chicas se explicaba la obsesión del padre con la Educación para la Ciudadanía. Mi hijo mediano está próximo a esa edad y estudia en un instituto del tipo descrito. Yo, que ahora tengo los 46 mencionados, en vez de gozar de su adolescente presencia debiera estar concibiéndolo en estos momentos (un poner). No es inconcebible, pero sí raro. No hay más que sacar la cuenta. Si los que hacen los cálculos son de la generación de la ESO, pues sale eso. ¿En qué sistema se habrá educado el guionista?
En fin, así discurren las cosas.
jueves, 12 de marzo de 2009
El que suspenda, a repetir
O a septiembre, como toda la vida. Que no se trata aquí de pagar caros los errores sino de no llegar al extremo de que valgan lo mismo que los aciertos, de equiparar la vagancia al esfuerzo o el interés a la desidia. Y así pasa que donde debiera haber rigor, tenemos dejadez y lenidad; donde actividad, absentismo y donde sería deseable que no se fiscalizara, nos encontramos con un intervencionismo descomunal. ¿Inversión de valores o es que nos hemos hecho –nosotros o quien corresponda- la picha un lío? Un poco de todo. El cuidado y el aseo se ha convertido en la excepción y la norma es el remiendo, el parcheo, las costuras al aire, el borrón sin cuenta nueva y la mancha de grasa. Concedido que no todo es blanco o negro, pero tampoco es lo mismo la transparencia que el oscurantismo, la limpieza que la suciedad, la chapuza que el gusto por las cosas bien hechas. ¡Que no da igual ocho que ochenta, narices!A lo que iba, que me enrollo y acabo perdido: el Tribunal Supremo ha anulado la posibilidad de cursar asignaturas sueltas de segundo de bachillerato, de matricularse en ese curso teniendo tres o cuatro suspensos en primero. Un fallo que es un acierto. Ahora que, por este camino, si después de cambiar los criterios académicos les da por revisar los estadísticos determinantes de que a una persona se la pueda considerar (laboralmente) activa o no, igual nos salimos en las cifras del paro. El Tipp-Ex se ha ido convirtiendo en santo y seña de nuestra existencia, en toda una metáfora vital... si la vida consintiese el autoengaño. Pero no, no consiente. Uno no puede ignorar los errores, taparlos y seguir adelante como si no se hubieran producido. Hay que aprender de ellos y rehacer el escrito. No me refiero a aquel episodio del “ácido bórico” sino a una actitud continuada de pequeña estafa, de maquillar la realidad, de hacer pasar la copia por el original y de dar gato por liebre.
Como en determinados documentos de importancia, a menudo no valen enmiendas ni tachaduras. Hay que volver a empezar.
martes, 10 de marzo de 2009
Flan de huevos
¿No lo decía yo el otro día? Que alguien da algo, aunque sea una higa, él eso y dos huevos duros. Este hombre es un portento de la oferta gastronómica, siempre por delante de la demanda. ¡A Flancisco Camps se le ha ocurrido nada menos que incluir la enseñanza del chino mandarín como asignatura optativa en el segundo ciclo de la ESO a partir del curso 2010-2011! No le ha temblado el pulso, el cuerpo serrano ni la voz a la hora de anunciarlo. ¡Chupa del flasco, calasco! O, como va diciendo por ahí, por esos mundos virtuales de Facebook, González Pons, “Yes, we Camps”. Un portavoz no autorizado de la Generalitat Valenciana ha descartado cualquier relación con el quincuagésimo aniversario de la invasión del Tibet.En tierra de naranjas, el mandarín era lo dado; al Consell de Govern el cantonés no acababa de sonarle bien. Cabe recordar que en Alicante, por influencia de la cercana Cartagena, se fundó un partido secesionista llamado Alicantón. El segregacionismo tiene esas cosas, que empiezas a trocear y no sabes dónde pararte.
El conseller de Educación, Font de Mora, ha señalado que “con castellano e inglés alcanzamos a más de 1.500 millones de personas y ahora llegaríamos a 3.000 millones de hablantes con las tres lenguas”. Le sumas el valenciano –que se ve que se le ha olvidado o que le importa un pimiento- y ya son 3.000 millones y un piquillo. Bueno, supongo que los valencianoparlantes están metidos en el equipo de los que hablan castellano.
Aunque las apariencias engañan, Camps, que es un tipo escurrido, magro, y con menos carne que un cocido de cuaresma, parece frugal. No debe ser de esos que tienen un saque que vale la pena comprarles un traje antes que invitarlos a cenar. Sobre todo en un restaurante chino con pijama de postre. Claro que si el traje se lo compras en un bazar chino, de esos multiprecio, te puede ir lo comido por lo servido. Ya veremos si de aquí a la implantación de la secundaria babilónica no lo pillan con el carrito del helado.
martes, 25 de noviembre de 2008
El aula de los vampiros

jueves, 30 de octubre de 2008
Heducación pa lah Ziudadanah… y loh Ziudadanoh
Ahivá, la cartera (ya no se llevan los donuts, ni dos ni uno, que es bollería industrial, todo pura grasa saturada). Se me abren las carnes yendo contra uno de mis más caros principios (y de mis fines en esta bitácora): la corrección ortográfica, y aunque sea algo deliberado y consciente, me entran escalofríos y me salen sarpullidos. Tengo por ahí, a la izquierda, una declaración de intenciones a la que me mantengo fiel.
Aunque el episodio es de hace varios meses, he descubierto hoy el vídeo. Ahí está el par de ciudadanas que parece un tándem de profesores de los que ha montado la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana: Mercedes Cabrera sería la profe de Filosofía y Mª Teresa Fernández, de un look más cosmopolita, como más centroeuropeo, la de Inglés.
In inglis, plis. Ah sí, estooo Education for the Citizenship. Oígame que no es lo mismo que lo de arriba. No, si ya.
Me preocupa el tema. Hace cosa de dos años, cuando cesó la Ministra Mª Jesús San Segundo, envié una colaboración a un blog colectivo bajo el título La Mala Educación (se acababa de estrenar la peli de Almodóvar) donde abogaba por la necesidad de un pacto de Estado para preservar la enseñanza de los vaivenes de la política y de los cambios de equipos ministeriales, así como para evitar que los partidos políticos la usen como un juguete. No me resisto a reproducir algo de lo que allí decía: “(…) se ha pasado de meter la letra con sangre a que no entre de ningún modo, de exigir la lista de los reyes godos a que el temario se limite al último rey de España (quiero decir al actual), de conocer los afluentes de los ríos de la península ibérica a la apropiación programada –en exclusiva o por tramos- de los que atraviesan una comunidad, de las leyendas y cronicones a la revisión o falseamiento de la historia, de saber latín a no ser capaces de hacer la o con un canuto, y así ad infinitum.”
También citaba un párrafo de la Breve Historia de España del recientemente premiado Fernando García De Cortázar: “El modelo llega a su cima con la reforma de Moyano de 1857, que garantizó la educación primaria obligatoria hasta los nueve años y concede al Estado la elección de los programas y libros. De nuevo, la penuria impide avanzar, y si en Francia la reforma educativa fue fundamental en el desarrollo de la unidad nacional al extinguir los particularismos y las lenguas regionales, en España, la deficiente escolarización truncó esa posibilidad, permitiendo la supervivencia de los idiomas locales.”
Por entonces supe del Panfleto antipedagógico del profesor Ricardo Moreno Castillo que, en esas fechas, se editó en forma de libro. El texto tuvo tanto éxito en su difusión como escaso en su aplicación. ¡Y cuánta razón tenía!



