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jueves, 13 de mayo de 2021

Vaya coñazo


Desde luego que así prefiero no ir a un restaurante y comer en casa o quedarme en ayunas. Yo quiero pasarlo bien, no que me den la chapa. ¿Y luego hay que pagar la cuenta? ¡Como para dejar propina! Si Vázquez Montalbán levantara la cabeza y viera a dónde ha llegado la gastronomía en progre, se moría otra vez del berrinche. ¡Pues vaya forma de ayudar a la hostelería!

No me extraña que muchos prefieran caña y berberechos

viernes, 10 de julio de 2020

La nueva inquisición



Con los mismos viejos pretextos de siempre (la conceptuación moral del autor o lo repudiable del contenido), asistimos al advenimiento de una nueva era de represión del pensamiento y la creación artística y literaria. Solo la adscripción geográfica y la coloración del fanatismo distingue la destrucción de los budas de Bamiyán por los talibanes o el derrumbe de las estatuas de Colón por los BLM.

domingo, 14 de junio de 2020

#SorryForNeanderthals


El homo ¿sapiens? está obligado (estamos obligados) a pedir perdón por los actos de colonización genocida que contribuyeron a la desaparición de los neandertales. Desde entonces, todo ha ido de mal en peor.


martes, 20 de marzo de 2018

Inoportuno oportunismo y otras películas



El oportunismo, a los políticos (como a los soldados, el valor) se les supone. No les ocurre lo que a Chaplin en Tiempos Modernos, que se ven liderando una manifestación sin pretenderlo; su presencia en cualquier movilización jamás obedece a la casualidad.
La comparecencia de Monedero en Lavapiés se puede explicar en ese orden de cosas, y el afán de capitalizar la protesta de los manteros en beneficio propio está justificado, o al menos obedece a esa lógica. Sin embargo, contemplar cómo reprochaba al PP su electoralismo y le acusaba de manipular los sentimientos de dolor por la muerte de Gabriel, en el debate sobre la Prisión Permanente Revisable, y, apenas 24 horas después, aparece doliéndose del fallecimiento del senegalés, resulta estomagante. ¿Cómo no se da cuenta y se apresta a borrar un tuit que sigue apareciendo en su perfil?


Todo el mundo lamenta esas desgracias y hay evidencias de obscenidad en el uso partidista que se hace de las mismas, pero resulta complicado medir la magnitud con que cada cual ha hecho exhibición de sinvergozonería: Ruth Ortiz considera indignante que el PP se aproveche de las víctimas y Blanca Estrella Ruiz, presidenta de la Asociación Clara Campoamor, pidió disculpas por la actuación del PSOE en la tribuna de las Cortes, a la vez que el padre de Diana Quer apelaba a los partidos de izquierda por la postura adoptada. Tampoco está claro cuál es la versión de lo ocurrido con Mame Mbaye que más se ajusta a la realidad. El Twitter de la Policía Municipal se silenció nada más producirse el incidente. Podemos, en Madrid, en la persona de Javier Barbero, concejal de Seguridad, Salud y Emergencias,  parece haber recibido un poco de su propia medicina.
Al margen de los políticos, de sus actuaciones y posicionamientos, después de ver Tres anuncios en las afueras, no me queda claro que las víctimas (sobre todo, las que siguen vivas: ellas o sus familias) no merezcan algún tipo de reparación. Incluso se les niega el derecho a exigir que caiga todo el peso de la ley sobre los culpables y a pedir que el peso se incremente cuanto sea posible. La verdad es que tampoco lo tenía claro antes. Lo que sí le deja a uno atónito es la forma repugnante en que ciertos individuos irrumpen en el debate: Luis García Montero, poeta, profesor universitario y excandidato de Izquierda Unida, ha manifestado que «todos somos Ana Julia Quezada». Lo serás tú.
Otra película que he visto recientemente, The Square, aparte de poner en solfa las pajas mentales y el endiosamiento de algunos artistas de vanguardia, la superchería tiránica de la crítica especializada, el seguidismo borreguil y políticamente correcto que hace (hacemos) el público, le da una zurra inmisericorde al empalagoso y falso sentimiento de solidaridad de muchos intelectuales con los colectivos desfavorecidos, a la artificiosidad cursi de sus poses buenistas, al impostado e hipersensible compromiso de la gauche divine. ¡Ah el buenismo! Y no viene de Gustavo Bueno, quien, a contracorriente del pensamiento único, ya explicaba alguna de los mecanismos que lo rigen en su obra Zapatero y el pensamiento Alicia: un presidente en el país de las maravillas. Bueno catalogaba a la izquierda en «definida», con un proyecto para el Estado, para transformarlo o destruirlo, e «indefinida», la que carece de un proyecto de Estado y se acoge a argumentos éticos. Hay veces en que esa supremacía moral de la que presume la izquierda, la definida o la indefinida, no hay modo de ver en qué se materializa. Pero ahí, creo yo, está la respuesta a la cuestión de cómo es posible que los partidos de izquierda se posicionen en contra de su propio electorado. El periodista Santiago González lo atribuye al legado Zapatero: el odio al adversario es más fuerte que la lealtad a su público. La oposición unida, dice S.G., es como el FPJ en La vida de Brian: el requisito de admisión es odiar de verdad a los romanos, el PP, más de lo que quieren a los suyos. La progresía, elitista y socialmente comprometida, estirada y enrollada a un tiempo, que quiere soplar y sorber a la vez, se encuadra en la izquierda indefinida de la que hablaba el filósofo riojano. El discernir cuál es el argumento ético que en ocasiones le guía, es harina de otro costal.

martes, 13 de marzo de 2018

A ver si hay huevos


Muchas izquierdistas, más que los izquierdistos, se han hecho bestialmente animalistas. Lo he visto en mi entorno más próximo: han abandonado la lucha de clases por la rebelión en la granja. Pero no la de Orwell.
La última ha sido la de pretender mayor comodidad a las gallinitas, unas condiciones más humanas, que no están bien atendidas. Yo no digo que no, pero así, a ver quién tiene huevos.

viernes, 9 de marzo de 2018

No sé si se explica


«En la lucha por la igualdad, ya nada será igual» soltó a la alcachofa a pie de manifa. ¿Pronosticaba Pedro Sánchez un  fracaso de la lucha? Ignoro si lo tenía pensado o le salió ese (al menos, en apariencia) contrasentido así, sin querer. No estuvo muy acertado, pero no fue él solo, tampoco otros, al día siguiente, anduvieron muy finos: «Ayer hablaron nuestras madres, nuestras hermanas, nuestras parejas, y hay que escucharlas». Pues lo que venían a decir, por cierto, es que no son nuestras ni de nadie. Vaya por Dios, qué poco ha tardado en diluirse el mensaje del 8M, parece que en apenas 24 horas, todo ha quedado en gesto épico y puramente simbólico.



Eso lo explicaba Alberto Garzón en tuit–regañina a Rivera. El problema de estas puyas es que, a menudo, se vuelven contra sus autores: nadie puede estar siempre vigilante, cogiéndosela todo el día con papel de fumar, y es fácil que se escape alguna incorrección política que otra.

viernes, 9 de febrero de 2018

Sin palabros


Dice Irene Montero en su twitter que es Portavoz de Unidas (ahí sí, aunque no sé si incluye, por ejemplo, a Pablo) Podemos-EcP-EM en el Congreso.
Irene ha decidido ponerse el DRAE por montera.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Con qué vota la gente



No puede uno pretender que está en lo cierto y que los que se equivocan son los más de 59 millones de americanos que han votado a Trump, pero, ya se sabe, que la opinión es como el culo, El dicho, genuinamente americano, pronunciado por un votante de Donald, Clint Eastwood, viene a ser: «Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta.» En las antípodas políticas  de Clint está una compañera de profesión que se expresa como se lee, para explicar por qué no apoyaría a la candidata demócrata sino a la del Partido Verde, Jill Stein.
Y ahora, mi opinión: efectivamente no votó con la vagina sino con el culo.

jueves, 2 de junio de 2016

Las tradiciones hay que mantenerlas


Preguntado el ministro Microsoft, Luis De GuÍndios, sobre la continuidad del Cholo Simeone, fue contundente: “Claro que se tiene que quedar. Lo que pasó el sábado agranda la leyenda del Atlético”.  Sí señor, así me gusta, que el Atlético agrande su leyenda de pupas, mientras el Madrid agranda la suya de ganador, de rey de Europa.
La mayor parte de los medios de comunicación, domados en la obediencia guardiolista, había venido haciendo, antes del partido, una campaña de apoyo a los colchoneros fomentando la rendición preventiva. Apenas finalizado –o mejor dicho, nada más fallar el mártir Juanfran su tiro-, exhortaba a la contrición, a celebrar con la boca pequeña y a hacer penitencia. Poco menos que había que pedir perdón por haber ganado la undécima y por frustrar el homenaje póstumo a Luis Aragonés: llevarle la copa a la tumba. Un auténtico chantaje emocional de los del Manzanares.
Con Luis de Carlos de presidente, empezó eso de tener que esconder el madridismo y fue Mendoza el que reivindicó el orgullo del sentimiento vikingo. Mourinho, crucificado por la prensa en nombre de la corrección política, acuñó la idea de que el primer mandamiento del señorío es defender a muerte los colores del equipo, en el campo y fuera de él.
Y de esa guisa, nos plantamos en el 24 de mayo de 2014. Tras el cabezazo de Ramos y los tres goles más que le siguieron, Simeone fue recibido en la sala de prensa por los periodistas con una ovación atronadora y unánime. ¿A cuento de qué?
En fin, que De GuÍndios ha dado en el blanco.

viernes, 7 de febrero de 2014

¡Al rico cuerpo!



La vieja consigna feminista, evitar que se cosifique el cuerpo de las mujeres, ha quedado derogada por la ocurrencia de una artista: Yolanda Domínguez. En la portada de la edición digital de El País de hoy aparece una información, firmada por Marina Gómez Robledo Ramos, con este llamativo enunciado: “Vengo a registrar mi cuerpo porque me pertenece”. ¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!, que dijo Unamuno. Pinchando el enlace, se abre el cuerpo (vaya por Dios) de la noticia con otro título, este mucho más explicativo: “Cientos de mujeres acuden al registro mercantil para inscribir su cuerpo en contra de la reforma de la ley del aborto”. ¡Nada menos que al registro mercantil! Ya está, el cuerpo convertido en pura mercancía por obra y gracia de un trámite administrativo, por voluntad de su propietaria y no sabemos si como paso previo a ponerlo en el mercado.
Los melones y las sandias (que no sandías, aunque, pensándolo mejor, también) son obedientes (y obedientas) a ciegas de las consignas, hasta que alguno o alguna, del melonar o sandiar, da a luz (ejem) otra nueva, que puede en apariencia (sólo en apariencia) ser contradictoria con su antecesora. Pero no hay forma de rebatirlas porque rápidamente acusan al tibio de defender la posición contraria. Si dudas de la efectividad de las huelgas para mejorar la calidad de la enseñanza pública, te dirán que defiendes la privada. En un caso como el presente, a poco que te descuides, te zampan el descalificativo de maltratador. No hay tu tía.
Como casi todos los debates, esta es una discusión estéril (ea).
En fin, señoras, si ustedes creen que esas son formas…

jueves, 4 de julio de 2013

Como te digo una cosa te digo la otra


Parece un hombre a una consigna pegado. En la parte izquierda se le ve luciendo la amapola con que, cada 11 de noviembre, los británicos conmemoran el “Día del Recuerdo”, en memoria de los caídos en la I Guerra Mundial. 
Pa que te vayas con los soldaos.

jueves, 8 de marzo de 2012

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado

Mientras El País seguía con su propagandística tabarra, Fernando Savater publicaba un ponderado artículo sobre Garzón que suscribo de la cruz a la fecha. Añadiría que fue condenado por el delito que (salvando las distancias) imputó a los del GAL: Ni siquiera para defender la democracia cabe utilizar métodos situados al margen de los previstos y actuar extramuros de la ley. Él mismo tuvo sobradas ocasiones de comprobar que los abogados de los delincuentes se sirven de un Estado en el que no creen y al que incluso desprecian para combatirlo abiertamente; pero esa es la grandeza y la debilidad del Estado de Derecho.
Yo, como Savater, también lo siento y reconforta ver que, aunque se ha quedado en el paro, no está con una mano delante y otra detrás; que puede irse de tourneé. Lo digo sin pizca de ironía.
Con frecuencia, las posturas prefijadas y fanáticas lo son por la endogamia de los partidarios. Forges se acuerda de Haití, de Somalia y de Garzón. En un curioso ejercicio de empatía, se pone en el lugar del juez, en el «locutorio dos», para escuchar al político corrupto confesar sus tropelías. ¿Le traiciona el subconsciente o se trata de un deliberado homenaje póstumo a los métodos de D. Baltasar?
Más que cantar un tango triste, sentido y arrastrao, Baltasar, flamenco, parece haberse arrancado por alegrías. Veinte años no será nada, pero, lo que es para volver, once parecen una eternidad.

lunes, 20 de febrero de 2012

Premio literario

Mi lucha… contra el sectarismo, la intolerancia, el cerrilismo, la militancia excluyente, el totalitarismo, el fanatismo, la estulticia, el orgullo sandio, la sandez orgullosa...
Decía Ortega y Gasset: «Ser de izquierdas es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas en efecto son formas de la hemiplejía moral». Mucho más reciente es la reflexión de Juan Avilés: «A propósito de las identidades diferenciadas de la izquierda y la derecha a estas alturas de la historia debo confesar que me pasa lo que al gallego del dicho con las meigas: no creo en ellas, pero haberlas haylas. Es más, su existencia resulta utilísima porque permite, por ejemplo, deducir lo que alguien piensa de los transgénicos a partir de lo que piensa sobre Israel, pues tanto las gentes de izquierdas como las de derechas parten de unos prejuicios que les permiten tomar postura ante temas complejos de los que saben muy poco». (El Cultural, 11-11-11) ¡A ver si va ser este el caso!
Reconozco que no lo he leído pero, así a pelo, solo por el título, creo que merece un premio a la objetividad y al pragmatismo, al esfuerzo por la empatía. Ese de ahí abajo que parece Mick Jagger dijo: «Solo hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y de lo primero no estoy seguro.» He aquí la prueba.
En fin, reconozco que no me lo voy a leer.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Violencia lingüística

Las medidas anunciadas por Leire Pajín, de prohibir que se atribuya la custodia de los hijos a los “cónyugues” acusados de maltrato, han sido contestadas por todas las asociaciones de jueces porque pueden conculcar el principio de presunción de inocencia, además de ser innecesarias. Hay quien advierte sobre el riesgo de que en los procesos de divorcio se multipliquen las denuncias para que las “cónyugas litigantas” se aseguren la custodia. Pero no me voy a referir a los aspectos jurídicos de la iniciativa sino a la perla inculta. El corrector de textos detecta la pifia, por lo que, llevando escrita su intervención, como la llevaba (que ni aún así), cabe deducir que leyó mal.
Por utilizar una expresión que le acabo de oír a Zapatero al comentar no sé qué del Barça-Madrid: «¡Fuertísimo!» (sic).
Ya sé que el palabro es tan habitual como el uso del infinitivo preveer. El escritor y showman televisivo, el venezolano Boris Izaguirre, comentando su reciente boda, perpetró su pronunciación en la cadena Cuatro al hablar de su nueva pareja de derecho. Si no fuera por lo extendido del error, podría decirse que son cosas de la dicción hispanoamericana. Eso aseguraba Bibiana Aído con lo de las “miembras”; que se le había pegado en un reciente viaje por aquellas tierras. Fue rápidamente desmentida: «Eso lo dirán en tu pueblo», le vinieron a decir. Erre que erre, después de reconocer el fallo, abogó por acuñar el término y darle carta de naturaleza. Ésta igual nos sale con que se ha adelantado a la próxima reforma ortográfica. Puede que lleve razón, que ya no nos vale ni la RAE. ¿Qué podemos esperar de un país en el que se presenta oficialmente a Mercedes Cabrera exhibiendo la cartera recién estrenada en la que aparece el rótulo “Ministra de Heducación y Ciencia”? Están para repetir la ESO, la esa y la de más allá.
Hace la tira de años, leí un artículo de Jesús Mosterín, a la sazón catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Barcelona, en el que, para oponerse a los toros, argumentaba del siguiente modo: «Si el enfermo acude a la consulta con un trozo de mierda en su mejilla, conviene que el médico le recomiende que empiece por lavarse la cara» (El emblema de la España negra, El País, 12-9-91). ¡Ojo! esto, contra lo que podría parecer, no es una alusión literal, ni por lo que hace a la higiene ni a la práctica de la medicina, ni tampoco se relaciona con la Ministra de Sanidad en exclusiva, sino que pretende referirse a la necesidad de establecer unos mínimos, unos requisitos esenciales de preparación para ejercer determinados cargos.
Pajín es una maltratadora del idioma.

jueves, 1 de julio de 2010

Huelga de metrosexuales

A esta marcha la del Día del Orgullo Gay, en que los gayspanos han vetado a los gaysraelíes, va a coincidir con la huelga de los trabajadores del metro y Madrid se va a poner imposible. Más imposible. De ahí al infierno. Unos saliendo del armario, otros de la boca de metro.
Se podría organizar un servicio de carrozas para transportar al personal. Por lo menos al homosexual.

lunes, 14 de junio de 2010

Secreciones y humores

«No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor», dijo Winston Churchill y reprodujo, recientemente, Zapatero. Felipe González, que había observado de mal humor a su sucesor y conmilitón, después de arrearle con las rectificaciones, le ofreció su apoyo. José Luis puntualizó que estaba en plena forma: «Por cierto, Felipe, de “depre” nada. Estamos con todas las fuerzas y todas las ganas». El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, dice que lo ha visto abatido aunque asegura que el presidente del Gobierno le ha manifestado su intención de salvar al país. Le ha anunciado la dureza de algunas de las medidas económicas que están por venir. Después de la rebaja de las retribuciones de los funcionarios y la congelación de pensiones, se espera el decreto de la reforma laboral para pasado mañana.
Dalí dejó dicho que el hombre (y se supone que la mujer: entonces no se llevaba eso de la corrección política) sólo era pus, semen, saliva y orina. Eso y poco más: flujo, vómitos, esputos, bilis y jugos gástricos. O sea, guarrerías.
De momento, la solución para la crisis que nos ofrecen parece una mezcla de maldición bíblica, película gore e historia romántica. Mientras tenga final feliz...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Senado de babel

Después de algunas dudas, la iniciativa con freno y marcha atrás de dotar al Senado de un servicio de traducción simultánea, para que sus señorías hablen como les pete y usen cualquiera de las lenguas que se emplean en el Estado, parece que sigue adelante. Si es lo que yo decía: no saben cómo meterle mano al déficit, cómo reducir costes, pero se las pintan solos para incrementar el gasto público con estupideces perfectamente prescindibles.
¿Y a los culiparlantes –que son mayoría-, quién les traduce? Yo, por mi parte, elevo preces al Altísimo para que, en un nuevo Pentecostés, lleve a los senadores el don de lenguas y los ilumine. O que caigan sobre ellos lenguas de fuego a ver si arden las ideas de bombero. Ese día espero que los apóstoles del antitabaquismo hagan novillos.
Conozco a un alcalde a quien fue una vecina a quejarse porque en su calle estaba estropeado el altavoz y no se oía el bando, que se emitía, como en muchos pueblos, a través de un sistema de megafonía. —No se preocupe usted, señora —le soltó cachazudo el hombre, —si no decimos más que tonterías.
Pues eso. ¿Qué más da que no se entienda? Llueve sobre mojado. Babel mojado.
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Nota bene: En notas musicales, Senado en silbo gomero. En letras árabes se transcribe –aproximadamente- “Zenau”. Cuenta Serafín Fanjul (Al Andalus contra España. La forja de un mito), con cierto cachondeo, que en los años turbulentos de la Transición apareció en las calles de Córdoba esta pintada reivindicativa de la lengua vernácula: “El arjamí a lä ehcueläh”. Suponía el catedrático de Literatura Árabe de la Autónoma que el graffiti se refería al aljamiado, idioma fabuloso (por inventado) que vendría a ser el español, en su variante dialectal andaluza, escrito con caracteres arábigos.

miércoles, 28 de abril de 2010

Mayoritariamente incompetentes

Cuando yo vivía en Mallorca, hace muchos años, el gobierno del archipiélago lo presidía Gabriel Cañellas, de Alianza Popular, y Félix Pons, quien luego se convirtió en Presidente del Congreso, era el jefe de la oposición. En un debate del parlamento autonómico en el que, como es norma, se impuso el rodillo de la mayoría, el Sr. Pons dijo –más o menos- lo siguiente: «vostès poden aprovar per majoria que sa Seu no existeix, però sa Seu existeix» (ustedes pueden aprobar por mayoría que la Catedral de Palma no existe, pero la Catedral existe). Es muy común atribuirle a la mayoría un poder taumatúrgico del que en realidad carece. En nuestros esquemas mentales y en el lenguaje hablado hemos convertido lo habitual en normal, pero ni la mayoría tiene siempre la razón ni todo lo que estamos acostumbrados a ver a diario es normal. La demoscopia ha devenido en gurú contemporáneo. El propio José Bono ha destacado que el 90% de los dentistas encuestados elegirían extraer la muela dolorida en lugar de la que no hace pupa; lo que tampoco quiere decir gran cosa, la verdad.
Esto viene a cuento de la iniciativa del Parlamento de Cataluña de acordar que el Tribunal Constitucional sea incompetente para conocer del Estatuto. Todo hace pensar que la propuesta de resolución saldrá adelante, pues el tripartito, al que en esa votación se sumará CiU, goza de una holgada mayoría. Bien, ¿y qué?
No seré yo quien ponga en tela de juicio el criterio de la aritmética, que ya me conozco la historia (“antidemocrático” y lo que sigue) ni tampoco echaré mano del tópico (“Hitler llegó al poder ganando unas elecciones”) pero vaya... recuerda a aquella pintada: Come mierda, un billón de moscas no pueden estar equivocadas.

jueves, 22 de abril de 2010

Tiranos multidisciplinares

Al igual que Chávez, en su faceta de sismólogo, había explicado cómo el terremoto de Haití se debía al imperialismo de Estados Unidos, y Fidel, un pozo de sabiduría, siempre ha atribuido al bloqueo yanqui la causa de todos los males de Cuba, ahora hemos sabido que Evo Morales, actuando como climatólogo, meteorólogo, sexólogo, dermatólogo, dietista, biólogo, endocrino y especialista en nutrición, ha asegurado, durante la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático y la Madre Tierra, celebrada en Bolivia, que el consumo de alimentos modificados genéticamente provoca calvicie y que los pollos engordados con hormonas son la causa de la homosexualidad. Estos dirigentes son como los humanistas del Renacimiento o como aquellos enciclopedistas de la Ilustración: de todo saben. Es lo que tienen los dictadores.
El Sr. Morales nació el mismo día que el juez Garzón (en años distintos), igual que ocurre con Zapatero y Obama. No sé si también será un experto en astrología ni si el signo zodiacal (es un escorpión) determinará su personalidad. Hasta ahora, de don Evo sabíamos que era un defensor de la coca (de la hoja, no del polvo ni de la Coca-Cola) pero esto no lo esperábamos de él. Y con ese nombre de mariconsón que diría el amigo Castro... habrá pesado el apellido. ¡Pues no tenía bastante Zapatero con los musulmanes para ahora que salgan sus colegas indios a estropearle el cuadro por el Oeste! Cualquier día te sueltan que eso de la Alianza de las Civilizaciones es una mariconada.
¿Y Zerolo qué piensa de todo esto?

lunes, 22 de febrero de 2010

Un dedo de frente

La respuesta airada, la moda de corresponder con higas y butifarras al acoso de uno o varios histéricos, probablemente arranca de mucho antes, pero el corte de mangas verbal del Rey a Chávez, el “¿por qué no te callas?”, marcó un hito en eso del comportamiento de personajes públicos en público. El propio Juan Carlos fue protagonista de una famosa peineta dirigida a los hooligans batasunos. Recientemente, también ha sido noticia la actitud chulesca y políticamente incorrecta de la jueza Ángela Murillo, en un juicio a Otegi. Lo que hizo no sólo implicaba desautorizarse a sí misma (en el sentido más literal, perdiendo la autoridad de que está investida en el ejercicio de su cargo), sino –lo que puede ser peor- que perjudicó al proceso.
En cuanto al gesto de Aznar, no voy a reivindicar aquí y ahora la libertad de expresión de unos energúmenos (aunque tampoco la niego), pero él es un ex- presidente que cobra un buen sueldo y no debe rebajarse. El cargo (o el ex-cargo) y la retribución actual, vigente, contante y sonante, lleva consigo la obligación de aguantarse, la de no ceder a ese impulso primario, la de reprimir la tentación de hacer lo que le pedía el cuerpo en ese momento; privilegio que, paradójicamente sí que ostentamos los peatones españoles y que puede llevarnos a un lógico –pero injustificado- sentimiento de solidaridad. Analizando las reacciones y el movimiento de comprensión y simpatía que generan estos excesos, vemos que va por barrios y depende del protagonista del exabrupto y, en ocasiones, de su destinatario; pero la cuestión es básicamente la misma y se (des)califica igual.
En vez de fascista (¿por qué no se usa aquí el dicterio “falangista”, un casi sinónimo más nacional?) y asesino, los de la masa vociferante le recordarán la próxima vez la dedocracia y le dirán maleducado. Y con razón.