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jueves, 4 de julio de 2013

Como te digo una cosa te digo la otra


Parece un hombre a una consigna pegado. En la parte izquierda se le ve luciendo la amapola con que, cada 11 de noviembre, los británicos conmemoran el “Día del Recuerdo”, en memoria de los caídos en la I Guerra Mundial. 
Pa que te vayas con los soldaos.

domingo, 11 de abril de 2010

Está para comérselo

Un pastelero militante socialista (todo junto) del pueblo de las galletas, la localidad palentina de Aguilar de Campoo, Rafael Alonso “El Zamorano”, ha ideado unas pastas de hojaldre: las “Cejas ZP, un placer con talante”.
La gastronomía levanta pasiones: amigos de los orejones, defensores de los bartolillos, partidarios de las yemas de santa teresa, forofos de los huesos de santo, club del palo catalán, circulo de la medialuna de crema, de los pestiños, de las lenguas de gato, de los miguelillos de la roda, de las savarinas, de las lionesas, del tocino de cielo…
Hay quien a Zapatero, el monstruo de las galletas, tan sólo le gustaría trincharlo. Tie que haber gente pa to.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cejiseparada

Pilar Bardem ya no se junta con los de la zeja. Ella no ceja en su empeño de ser la más roja de los artistas a pesar de lo cual (o precisamente por eso) se le ha metido entre ceja y ceja que no es partidaria de Zapatero. Ahí, justamente, entre ceja y ceja, es donde le pegará un tiro a quien diga lo contrario. “Yo no soy de la ceja y al que lo diga lo mato”, aseguró al presentar las nuevas biografías de actores de la AISGE (actores e interpretes, sociedad de gestión).
Se ve que está hasta las cejas de que se lo digan.

viernes, 21 de noviembre de 2008

La naturaleza imita al arte

La agencia Reuters ha distribuido la noticia de que “El pueblo alemán de Hamelin necesita un flautista moderno”: “Wahmes afirmó que se hará todo lo posible para resolver el problema rápido y que todo el asunto estará superado para el próximo año, cuando el pueblo conmemore el 725 aniversario del famoso relato.” (Reporte de Josie Cox; Traducido por Ariela Navarro [¡uf, qué susto!] en la Redacción de Madrid; Editado por Lucila Sigal) ABC hablaba de que “el cuento se repite” y 20 minutos o Antena 3 se referían a que Hamelin volvía a ser invadida por las ratas.
Yo simplemente creo que han elegido esa pequeña ciudad germana, situada al norte de Hanover, en lugar de Disneyworld, para celebrar el octogésimo cumpleaños de su primo Mickey Mouse.
Garzón, que es (no digo que esté como tal) una cabra en el horóscopo chino, tiene el escorpión por signo zodiacal en Occidente (acaba de cumplir años). Bueno, pues le pasa lo de aquél del cuento que se subió a una rana para vadear un río y le picó a mitad del trayecto. Por supuesto, murió ahogado, como los roedores de los hermanos Grimm en el río Weser. Al batracio le confesó que no lo había podido evitar porque estaba “en su naturaleza”.
Al superjuez, como al Segismundo de Calderón, “nada le parece justo en siendo contra su gusto”. Lo mismo que el héroe de La Vida es Sueño, vive de espaldas a lo material, en una caverna que recuerda a la de La República de Platón (no la de Barceló, hecha a imitación de las grutas de su tierra, la del Drach, de Artà o de l’Hams), en un mundo que se le representa como sombras danzantes. Por eso, nuestro Burlador de Jaén (Sevilla) confundió la de Franco, proyectada en la roca, con el general mismo, en carne y –sobre todo- hueso, Convidado de piedra del esperpéntico proceso. Cuando el fiscal le zarandea para despertarlo, se da de bruces con la realidad, salvándole de ser, mal que le pese, a semejanza del protagonista de otra obra atribuida a Tirso de Molina, Condenado por desconfiado. Hasta Zapatero ha hecho de Pepito Grillo, subrayando el olvido generalizado de la efeméride del Veinte-ene.
Santiago González, en el programa de Herrera en la Onda, también advirtió de imitaciones artísticas, de pulsiones quijotescas: “—Mire vuestra merced -respondió Sancho [el fiscal]- que aquellos que allí se parecen no son generalotes represores y falangistas (gigantes, vaya), sino difuntos (¿hace falta mencionar los molinos de viento?)”
A mí, este episodio de vodevil, de comedia bufa, me trasladaba a aquel precioso soneto de Quevedo, Responsabilidad penal (Amor) constante más allá de la muerte, que me hicieron aprender en BUP, cuando en el bachiller todavía se obligaba a aprender cosas de memoria:
“...Mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria [¿histórica?], en donde ardía...
… su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo imputado (enamorado)”.
Aunque Garzón no duda, le resulta difícil, como a Descartes en el Discurso del Método, distinguir el sueño de la vigilia. También tiene en su nómina duendes, espíritus malignos: los del Círculo de Bellas Artes, que le empujan en una dirección cognoscitiva errónea, hacia una visión sesgada y falsa del universo. ¡Qué exaltación, la de Ian Gibson, elevando el Auto del juez a la categoría de obra de arte! Si de La Fontaine, como antes de Esopo, bebían todas las fábulas, ahora es en Almeida (la mesa, en árabe) donde los proverbios encuentran su alimento. De ahí la propuesta de anexar la Resolución a la Constitución, a modo de moraleja: “Ponga la de Garzón y tire la vieja”. (A todas estas, ¿cómo es que Cristina no se ha cambiado el nombre? También Mickey empezó siendo Mortimer hasta que se rebautizó).
Bichos que bailan al son que les tocan y caminan derechos a su perdición… desde luego que la naturaleza imita al arte con tozudez sin cuento. ¿Y cómo acabar con las ratas? Pues ni pitos ni flautas: se soplan las velas, se reparte el pastel y después de romper una piñata con caramelos, cada mochuelo a su olivo y cada rata a su agujero.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¡Cómo está el servicio!

El viernes recibí un correo con el chiste gráfico de arriba y el sábado, en El País, mi admirado Forges publicaba la viñeta que aparece en la parte inferior. Desconozco si estaba inspirada en aquella primera (nihil novum sub sole), pero en cualquier caso es revelador que los hooligans de ambos bandos tengan esa [misma] imagen del rival. Bajo la cofia, se representan a Rodríguez con sus características cejas mefistofélicas, circunflejas, y su sonrisa sin fuste, y a Aznar con las suyas pobladas e hirsutas, su mirada áspera y su gesto ceñudo, sin motivo que lo justifique.
Uno continúa, el otro se estrena en la figura servil: “a mandar, señorito Bush”. Ahora bien, cuando el diario Le Figaró descubrió el peaje prometido por la silla de la cumbre (“te daré todo lo que me pidas”) vimos que, en realidad, estaba a las ordenes de Sarkozy y no del devaluado Presidente americano. No se trataba de una carta de recomendación sino de entrar al servicio del nuevo Napoleón.
“Ningún servidor puede servir a dos señores” (Lc, 15,13) y si Zapatero se ha convertido en criada para todo, no quiero pensar lo que pasará cuando Sarkozy le pida cuentas y le haga cumplir lo prometido: “dámelo todo”.
¡Ay!, ¿cómo olvidar a Gracita Morales?: ¡Señoriitooo!

jueves, 20 de marzo de 2008

¡Cómo venía la prensa!

“Atízale en la ceja.” Como siempre que se pierde, el que debe dimitir es el entrenador. Sobre todo, cuando el error de cálculo, la elección de una táctica equivocada, ha sido tan determinante. Y eso que –aunque a lo mejor el otro tampoco estaba contra las cuerdas- Kid Pepero lo tenía todo a su favor para ganar. Yo no sé si debía haberle castigado el hígado o si el oponente era de mandíbula de cristal, pero la ceja no, desde luego que la zeja no. Además, ha trabajado tanto el flanco derecho que ha desatendido totalmente el centro. El centro para Federico ni siquiera existe.
Jiménez Losantos, su mentor, el ideólogo de salón, el hierofante, su consejero áulico, montaba en cólera cuando no le hacía caso, clamaba al cielo lanzando toda suerte de denuestos, exabruptos e imprecaciones, mientras la izquierda, poniendo cara de beatífica incomprensión y sin elevar el tono, se rasgaba las vestiduras ante lo crispado de la actitud. ¿Pues no ha tenido la desfachatez el tío de afirmar que la mayoría del partido le apoyaba (en su pleito con Gallardón)?
Tengo para mí que la niña, la famosa niña de Rajoy, tenía por nombre Mari Complejines. Así, sin unir a la primera parte del nombre compuesto la sílaba inicial del segundo. No se trataba de Maricom Plexines como pretendía algún julandrón. De malintencionados está llena la séptima Caldera (Jesús, ¡qué cruz!) de la segunda galería a la izquierda, del tercer sótano del infierno. Ya se lo dirán a ellos, ya. Tendrán su merecido; la pena acorde al delito, según la doctrina de La Divina Comedia.
En el otro rincón, el protoentrenador avant la lettre (y póstumo) y tocayo suyo (también José Luis de nombre) era Aranguren. Quien fuese catedrático de ética publicó en 1975 Talante, juventud y moral y, en 1985, El buen talante. Savater, además, le atribuía la palabreja (Un profesor diferente, El País, 18-4-96). O sea que podría decirse que él fue el padre de la criatura, el autor de la idea. Gustavo Bueno, inconmoviblemente cáustico y tan políticamente incorrecto como para hablar regular tirando a mal de un muerto reciente, escribía lo siguiente de él (¿Quién fue Aranguren?, El Mundo, 21-4-96) con ocasión de su óbito: “(...) socialdemócratas cristianos, algunos vergonzantes, ex-monjas y ex-jesuitas, que vienen pretendiendo ofrecer como símbolo de la democracia ética a la figura de Aranguren. (...) Sin embargo el reconocimiento de sus virtudes públicas no fue bastante para hacerme rectificar mi juicio sobre la mediocridad de sus dotes intelectuales. (...) Aranguren ha fallecido en fechas que coinciden simbólicamente con el final socialdemócrata de la monarquía consensuada, la etapa que escogió a Aranguren como emblema de la sabiduría, de la ética y del heroísmo, definiendo así su propio nivel de sabiduría, de ética y de heroísmo.”
Por mí parte, citaré esa pieza acabada de la filosofía que constituye la afirmación de Aranguren: “Desmoralizar es lo contrario de moralizar”. Robert Graves apuntaba (Yo, Claudio): “Me pregunté cuánto tiempo duraría este talante y durante cuánto tiempo cumpliría la promesa que había hecho al Senado –en la ocasión en que éste le votó el poder imperial- de compartir sus poderes con él y de ser su fiel servidor.” Felipe debía ser del gimnasio de los Hermanos Álvarez Quintero: “Cin acritú” (y sin zetas, al menos de las programáticas, porque sólo contando González y Arfonzo salen un puñao).
En fin, hablan ya del 2012 pero, según sus agoreras predicciones, ¿llegará España a la próxima cita electoral general? ¡Cuan largo me lo fían! Fíjense en la imagen del anuncio de un libro publicado por Jiménez Losantos en 1979. O sea que ya lleva tiempo con su pesimismo territorial y existencial, el hombre. Fue el primer libro del Ajoblanco. Era ésta una revista ácrata pero no, como el Star, en plan pasota, sino una cosa más seria. Para sesuda, El Viejo Topo; en cuya nómina de redactores y colaboradores figuraba Gabriel Albiac (filósofo que ha pasado por Diario 16, El País, El Mundo, La Razón, La Cope y Libertad Digital), Luis Racionero, Fernando Savater, Fernando Claudín, Gil Calvo, Juan Goytisolo, Román Gubern, Haro Ibars, Josep V. Marqués, Muñoz Suay, Ludolfio Paramio, Peri Rosi, Javier Reverte y Jorge Semprún. Karmele Marchante era la directora periodista del Star y también tenía a su cargo (ver imagen) la sección Abajo la Faloacracia del Ajoblanco. Además de Karmele, estaba en la redacción Moncho Alpuente. Entonces era cuando el feminismo se oponía a las violaciones ¡y a la pornografía!
A ver si al final Karmele va a ser periodista de verdad...

Erecciones Generales






En aquel ejemplar del Star de allá abajo, de 1976, se decía “Voto a los 18 años... ¿pero qué se piensan esos tíos, que si a mí me dejaran votar lo haría?”. Pero, ojo, no nos confundamos, la revista no era todo lo neutral o indiferente que podría pensarse. El mismo número 26 incluía esta “Nota a los lectores en general: (...) si nosotros nos quedamos en casa, y los únicos que van a votar son los fachas y –¡Vishnú no lo quiera!– sale el Fraga... tíos, lo que está claro es que se acabó el Star. (...) Luego, si nos cierran, que no se diga que nosotros no os hemos advertido. Y que tampoco os tengáis que preguntar si no ha sido por vuestro “paso de política, tíos”.” Ante todo, mucho pragmatismo. Tíos.
Tres años más tarde, Juan Bufill escribía sobre uno de los “realizadores que se expresan habitualmente en formato súper 8”: “Pedro Almodóvar tendrá ya listo su primer largometraje con destino a las salas de estreno. Su título: “Erecciones generales” (erecciones con “r”). Será parodia desmadrada con ambiente punk. En el film participan Alaska y los Pegamoides. El argumento incluye un policía violador, una virgencita (al empezar la película) dedicada al cultivo de la maría, y bastantes enredos y guarradas, como es habitual en los films de Pedrito. Seguiremos informando.” Se trataba, claro está, de Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón. Mucho más tarde, en Volver, Almodóvar volvió a abordar la “violencia de género” (con perdón) desde una óptica radicalmente distinta. Al contrario que para muchos –cinéfilos en general y críticos en particular-, Almodóvar siempre ha sido santo de mi devoción, pero hay que reconocer que desde que se ha vuelto intelectual orgánico oscarizado ha cambiado que no veas. Lógico que haya perdido parte de la frescura inicial, aquel candor de sus inicios under; ahora bien, la diferencia entre el tratamiento que hace de un mismo tema en una y otra peli es bestial. En la primera, una sufrida esposa, aporreada por su marido, acaba en el hospital con pasión masoca, pillándole el gustirrinín a las palizas recibidas. La última es una denuncia actualizada y al uso (aunque con su estética, como el patio de mi casa, muy particular) de la cuestión.

El extra del mes de diciembre del 79 informaba sobre “El Pleno del Porro”, donde los del PSOE defendían la legalización del cannabis y los de UCD se oponían. ¿Alguien ha olvidado que Tierno fue el Alcalde de la movida? “A colocarse y al loro”.
En estas elecciones del 2008, Almodóvar era uno de los de la ceja. Saco de mi diccionario de palabros (perdón por la autocita, no es la única): “Unicejilar (organismo ~): Aquél que, en su simplicidad orgánica, funcional e intelectual, está integrado por una sola célula, alargada, negra y peluda, que, de haber habido, se hubiera situado sobre los ojos”. También Serrat era de la cofradía. Cuando fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid declaró que «la lengua en la que más a gusto me expreso es aquella en la que me prohíben hablar.» ¿Qué opinión le merecerán las medidas coercitivas de la Generalitat para obligar a poner en catalán los carteles de los comercios?

Conste que defiendo el derecho a la evolución ideológica, a la propia contradicción y a discrepar de uno mismo. Suponiendo que se trate de alguno de esos casos.