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miércoles, 12 de mayo de 2010

Senado de babel

Después de algunas dudas, la iniciativa con freno y marcha atrás de dotar al Senado de un servicio de traducción simultánea, para que sus señorías hablen como les pete y usen cualquiera de las lenguas que se emplean en el Estado, parece que sigue adelante. Si es lo que yo decía: no saben cómo meterle mano al déficit, cómo reducir costes, pero se las pintan solos para incrementar el gasto público con estupideces perfectamente prescindibles.
¿Y a los culiparlantes –que son mayoría-, quién les traduce? Yo, por mi parte, elevo preces al Altísimo para que, en un nuevo Pentecostés, lleve a los senadores el don de lenguas y los ilumine. O que caigan sobre ellos lenguas de fuego a ver si arden las ideas de bombero. Ese día espero que los apóstoles del antitabaquismo hagan novillos.
Conozco a un alcalde a quien fue una vecina a quejarse porque en su calle estaba estropeado el altavoz y no se oía el bando, que se emitía, como en muchos pueblos, a través de un sistema de megafonía. —No se preocupe usted, señora —le soltó cachazudo el hombre, —si no decimos más que tonterías.
Pues eso. ¿Qué más da que no se entienda? Llueve sobre mojado. Babel mojado.
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Nota bene: En notas musicales, Senado en silbo gomero. En letras árabes se transcribe –aproximadamente- “Zenau”. Cuenta Serafín Fanjul (Al Andalus contra España. La forja de un mito), con cierto cachondeo, que en los años turbulentos de la Transición apareció en las calles de Córdoba esta pintada reivindicativa de la lengua vernácula: “El arjamí a lä ehcueläh”. Suponía el catedrático de Literatura Árabe de la Autónoma que el graffiti se refería al aljamiado, idioma fabuloso (por inventado) que vendría a ser el español, en su variante dialectal andaluza, escrito con caracteres arábigos.

miércoles, 4 de marzo de 2009

La p... España

La salida de tono de Rubianes era tan sólo un gesto hacia la galería, una boutade que rezumaba clientelismo y con la que no valía la pena perder un minuto. Su puta España tenía precedentes en abundancia. Al decir de algunos, el exabrupto es demostrativo de la españolidad de quien lo profiere. “Los reiterados dicterios del escritor, por las demasías de su carga insultante, consiguen dejarnos fríos: “Madrastra inmunda, país de siervos y señores” (¿qué país no lo es?, me pregunto); “funesta Península” (¿qué tendrá que ver Portugal en los intransferibles pleitos de Goytisolo?); “patria rezumando pus”, “país de mierda”, “funesto país”. Quizás con esta forma de producirse lo que está proclamando a grandes berridos es cuan español en realidad es Juan Goytisolo” (Serafín Fanjul: Al-Andalus contra España. La forja de un mito.) Joaquín Bartrina, poeta reusense que escribía en castellano y catalán, lo explica bien a las claras: “Oyendo hablar a un hombre, fácil es/ acertar dónde vio la luz del sol;/ si os alaba Inglaterra, será inglés,/ si os habla mal de Prusia, es un francés,/ y si habla mal de España, es español.” Sánchez Dragó tiene un libro titulado como el último verso y cuando era adolescente cantábamos una cancioncilla con música de romanza (no recuerdo de qué cantautor), que era una traducción más o menos literal al valenciano del poema.
¿Quién sino un español pudo haber inventado la Leyenda Negra? Aunque se discute sobre su origen italiano y si el término fue usado antes por un tal Juderías, por Pardo Bazán o por Blasco Ibáñez, lo que nadie parece dudar es que la fuente de inspiración principal se halla en Bartolomé de las Casas.
Unamuno, que se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, pronunció aquel “me duele España porque la amo” muy versioneado después. Sabino Arana, con quien compitió en una oposición a una cátedra de euskera cuya plaza ganó Resurrección María de Azkue, fue especialmente agresivo en su antiespañolismo. Sus odios tribales, africanos, los heredó Arzallus, el avinagrado de la sonrisa invertida como la de De Juana Chaos. Iñaki, al igual que Iglesias Chouzas, es de ascendencia gallega, con fanatismo del converso y sin el factor Rh homologado. Lo de los ocho apellidos, es evidente. ¡Qué derechos históricos ni qué ocho cuartos! Si Montilla ha llegado a Presidente de la Generalitat cuando se había dicho que Cataluña no estaba preparada para ser gobernada por un charnego, ¿cómo no va a ser posible que Patxi sea lehendakari? En la desmadrada película Airbag, Juanma Bajo Ulloa fabulaba con un lehendakari negro y Obama, por entonces, apenas se estrenaba como senador por Illinois. La legitimidad democrática no es de nacimiento; la dan los votos. Pepe Rubianes, otro hijo de inmigrantes, recriado en Cataluña, murió el día en que el PP recuperaba la hegemonía en su Galicia natal. Allí, la tendencia tradicional ha sido, más bien, que la gente se marche a otros lugares, por eso sus presidentes suelen ser naturales y vecinos del lugar.
Se nos ha ido Rubianes al otro barrio y sus cenizas se van allende los mares. Sin ironía: buen viaje lleve.

jueves, 22 de enero de 2009

Blogueros del mundo, uníos

Según ha denunciado Amnistía Internacional, el periodista Hossein Derakhshan, el más popular de los blogueros iraníes, nacionalizado canadiense, ha sido detenido en casa de sus familiares, en Teherán, y se encuentra en prisión incomunicada y sin asistencia letrada.
Son muchos y muy graves los atropellos de eso que se ha dado en llamar “islamofascismo” (término por cierto atribuido al estudioso musulmán Khalid Duran, quien lo usó por primera vez en el Washington Times) y así nos lo recordaba Serafín Fanjul en su reciente artículo La sangre de Yusra, joven apaleada hasta la muerte en Gaza por la “Brigada Antivicio de Hamás” por haber cometido el nefando delito de pasear por la playa con su novio (y una hermana, de carabina), con quien se iba a casar al mes siguiente. El espeluznante suceso nos lo había narrado en otra colaboración de Libertad Digital de hace casi cuatro años, antes de que estos canallas se hicieran con el control de la franja después de derrotar a Al-Fatah y de que los pupilos de Arafat, entregados a la corrupción, perdieran la legitimidad ante los suyos. Fanjul equipara el matonismo de esta gentuza con el papel de las S.A. en las cervecerías de Munich en 1932 o el caso más próximo y reciente de Batasuna. A mí, esa santurronería criminal me recuerda al comportamiento de Sabino Arana, según lo explicaba Jon Juaristi en El bucle melancólico, quien andaba de inspector por bailes y verbenas, cuidando de la “decencia vasca”. Todo indica que, más que del choque de civilizaciones que anunciara Samuel Hungtinton, nos hallamos cerca de la lucha de la civilización contra la barbarie, a la que aludió Oriana Fallaci.
Según publicaba ayer El País, el pasado noviembre, otro bloguero, Esmail Jafari, fue condenado a cinco meses de cárcel por “propaganda antigubernamental y difundir información en el extranjero”. Aseguraba, citando fuentes de Reporteros Sin Fronteras, que otros dos periodistas online, Mojtaba Lotfi y Shahnaz Gholami, se encontraban también detenidos. Seguía informando El País de que las autoridades iraníes habían bloqueado al menos cinco millones de páginas y junto a webs políticas o de música, había prohibido sitios como YouTube y Facebook, e incluso una popular página local dedicada a la búsqueda de parejas, Hamsarchat.
Desde aquí hago un llamamiento a toda la comunidad bloguera para que, por un elemental principio de compañerismo, haga oír su protesta y su mensaje de solidaridad con Hossein Derakhshan, y reclame su inmediata puesta en libertad.