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lunes, 2 de febrero de 2009

Pepiño tiene un par de valores

Anda que no está dando juego ni nada la Sentencia de Educación para la Ciudadanía: Primero Mercedes Cabrera que cuelga en YouTube el anticipo del fallo del Tribunal Supremo antes de que éste tomara la decisión (¿o no?) y luego nuestro hombre que nos viene con esa embajada. El mismo día en que se hizo público el contenido de la decisión judicial, le preguntaron por el asunto y se despachó con esta reflexión, todo un corpus filosófico: «Explicar cómo se usa un preservativo es acorde con nuestros valores»... bueno, y jugar al corro de la patata y al churro va y a la rayuela (que aquí en Valencia se llama sambori) y a los videojuegos y comerse un bocata de salchichón. También ser vegetariano o simplemente no gustarle a uno el fiambre, o ser de un equipo de fútbol, o criar canarios flauta, o cultivar orquídeas, o hacer el camino de Santiago, o veranear en Cullera, o tomar las aguas en un balneario, o degustar whisky de malta, o asistir a exhibiciones de natación sincronizada, o coleccionar posavasos de papel, o practicar pilates o senderismo. Hay cosas que son acordes con los valores democráticos pero son a la vez horrendas o hermosas, repugnantes o atractivas, o cansadas como hacer footing –curioso anglicismo que los anglohablantes no entienden porque ellos lo llaman jogging- o esperar a un autobús que viene con retraso. Pasear en chándal o de punta en blanco por un centro comercial es asimismo agotador y tampoco resulta contrario a otro valor que no sea el del buen gusto; es, antes que nada, una ordinariez. Pues así todo.
Otra cosa distinta sería explicárselo a los niños contra la voluntad de sus padres, pero aparte de que ese es un debate prolijo, por mucho que podamos suponer lo que le pasaba por el magín, no vamos a poner en su boca algo que no ha dicho. O sea, que según y cómo. Sí habría, por el contrario, que puntualizar algunas cuestiones que se desprenden de su pensamiento, de su juicio preclaro: Parece excesivo toda una asignatura para eso en ESO, incluso una sola clase debería bastar, sin embargo, si reparamos atentamente en el aserto, vemos que no se refiere a poner el condón, al procedimiento de colocación, al lugar, modo y precauciones, sino a su uso, cuestión más delicada, extensa y que da para El libro gordo de Petete. Si, además, lo ponemos en relación con lo declarado ese mismo día por la ministra Chacón, que va a abrir el Ejercito a los transexuales, una buena profilaxis aconsejaría algo de instrucción, enseñar a presentar armas, y no me quiero extender. Encima, y hablando de la ministra pacifista de Defensa, cabe un uso alternativo, que se coreaba a guisa de consigna en las manis progres contra la guerra de unos años atrás: “¡Póntelo, pónselo, en la punta del cañón!”
Claro que a lo mejor el tema puede tener una explicación más sensata de lo que parece a simple vista. Lo que no quiere decir que la relación de los condones con los valores constitucionales sea mayor ni más coherente. El País sacó hace tiempo un coleccionable en fascículos, El Libro de la Sexualidad, que tenía una sección fija en cada una de sus entregas: “¿Sabía usted que…” En la correspondiente al capítulo 16 se decía: “Un estudio sobre la efectividad de una campaña sobre el control de natalidad en Asia demostró que era un completo fracaso: el 79% de los hombres había tomado la píldora femenina y un 98% de los hombres encuestados seguía poniéndose el preservativo en un dedo antes de hacer el amor, como habían hecho los médicos en la demostración.”
¡Qué eminencia Pepiño! Es más simple que el mecanismo de un botijo. Se pasa la vida mezclando el culo con las témporas. En su cartera de valores, sólo hay dos: que gane el PSOE y que pierda el PP. No da para más. Ahora sabemos de donde le salen los valores y por donde se los pasa el vicesecretario general del PSOE.

martes, 11 de noviembre de 2008

Cumbre despejada

No es que no esté borrascosa –que tampoco está, para qué nos vamos a engañar- sino que las únicas –pocas- incógnitas que planteaba se han despejado. El culebrón de las últimas semanas ha sido resuelto: Zapatero acude por fin. Ahora el que no asiste es Obama.
—¿O sea que Obama no va a la Cumbre? Mecachis, si lo llega a saber el Presi, a buena hora organiza semejante lío.
A estas alturas pensábamos que aquello que sentenció Solbes, que las cumbres del Ge-ocho o del Ge-veinte no servían para nada, lo había dicho por decir. Algo parecido a cuando la ministra Chacón declaró en una mani que ella también era Rubianes (declaración que se le recordó al dar el grito, tras arengar a las tropas, de “Viva España” que prescriben las ordenanzas), o lo del “coñazo de desfile” de Rajoy, o la persistente negativa de la crisis. Igual que esas meteduras de pata de las que uno se arrepiente enseguida, lo que a cualquiera se le escapa en un renuncio (lo de la crisis no, que duró meses), ese tipo de cosas que luego requiere matizar, rectificar a posteriori o desmentir. Pero si Obama no piensa ir, ya es harina de otro costal y a lo mejor Solbes tenía razón: que en la Cumbre no se decide nada y es sólo una excusa para salir a darse un garbeo, para quedar con los amigotes.
Cuando ya estaba pensando en colarse en la fiesta, Sarkozy, que tenía dos invitaciones, una por parte del novio y otra de la novia, va y le cede una. “Allí me colé y en tu fiesta me planté/ Coca-Cola para todos y algo de comer.”
Ignacio Camacho, con su habitual maestría, nos explica hoy en su columna la misión de la Cumbre, el programa y la apretada agenda... para el fotógrafo. Zapatero, esta vez, si no se movía, no salía en la foto. Y no ha parado hasta lograrlo. Así se explica la perra que cogió. Se iban de parranda, de cuchipanda y de bureo; de bodorrio por todo lo alto. Ahora entiendo que por nada del mundo se la quisiera perder, que no consintiera que se la tuvieran que contar después, la fiesta de la espuma, los días de vino y rosas y las noches locas de desmadre y cachondeo.
Aunque como dice un amigo cachazudo, con sorna y humor negro (nada que ver con Obama), mejor que te inviten a un entierro que a una boda; que, al fin y al cabo, ir a un entierro no cuesta dinero. Y con los tiempos que corren...

jueves, 8 de mayo de 2008

Con nocturnidad y alevosía

Trillo se puso farruco. El que fuera Ministro de Defensa –preñado tan sólo de verbo ampuloso y ciertas ínfulas- clavó su par de rehiletes y salió adornándose: «No se escandalicen ustedes.» Chacón se encontraba fuera cacho, semihuida, barruntando el pasillo que se preparaba, rumiándoselo de antemano. Hay quien apunta que sirvió para un paseíllo pero en vista de que, esta vez, Raúl no sacó el capote, yo creo que fue más bien paseo militar.
Fernández de la Vega respondió a las puyas y pullas de Trillo («el Ejercito está para disparar, no para pagar») cruzándose, echando la muleta adelante y abriendo el compás: «Me siento muy orgullosa del Ejercito.» Hubo, pues, pique en los quites –que dirían los revisteros antiguos-; una suerte ya olvidada.
Fernández de la Vega también se puso chula y paró, mandó, templó y cargó la suerte mirando al tendido, retadora. Pero la cosa iba de plazas militares y no de toros, de manu militari y no de la izquierda, la del toreo al natural y, sobre todo (ya lo insinuábamos), de piratas, de Perejil, que no es la Isla del Tesoro, que no es islote del Caribe sino de Berbería, y de los somalíes, que tampoco son Billy Bones, Perro Negro, Sacristán y John Silver el Largo.
O sea, que manda huevos... y una botella de ron.

jueves, 24 de abril de 2008

Chacón los pone firmes

Se me podrá llamar malpensado –o si se quiere usar el ramillete de lindezas confeccionado por Daniel Anido, Director de la SER, en pleno arrebato de furor uterino: pajillero, reprimido, grasiento y putero-, pero me parece muy llamativa la noticia de que el Ministerio de Defensa haya restringido el acceso, desde las unidades militares, a las páginas web del Marca y del As, alegando saturación en la red.
Resulta inevitable relacionarlo con la queja expresada hace poco más de un año por Esquerra Republicana de Catalunya por ser esos los diarios deportivos que se ofrecían a los viajeros del AVE de la línea Madrid – Lérida. El 8 de marzo de 2007, se supo que el Diputado de ERC Jordi Ramón Torres iba a formular una pregunta en el Congreso en ese sentido.
Conociendo el ascendiente y la querencia de la Ministra, ¿no será un ataque de celos porque en el ejercito no se lee el Sport y el Mundo Deportivo? ¡Y qué le vamos a hacer si la tropa es más madridista que del Barça!
Chacón les quita el ratón. Es lo que tiene el hooliganismo.