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viernes, 24 de mayo de 2013

Pesebrocracia






El clientelismo se ha asentado como sistema de gobierno y motor de la sociedad. Todos los partidos lo practican cuando son aupados al poder por las elecciones y lo critican cuando, por voluntad popular, resultan relegados a la oposición. ¿A qué tanto quejarse el PP del cheque-bebé, de las ayudas al alquiler, de los 400 € por-el-morro, del Plan E, si ellos hacen lo mismo allí donde gobiernan? 
El Presidente de la Diputación de Valencia, el populista Alfonso Rus, es un ejemplo señero y el programa de “La Dipu Te Beca”, uno de sus botones (de muestra, no hablo de trajes). Aparte del dispendio, si la rentabilidad social, para las administraciones que participan en la actividad y para los destinatarios, es muy pequeña, todo debe ser (digo yo) cuestión de rentabilidad política. Aunque tampoco eso está muy claro.
En la actual situación de bancarrota, se sostiene –y no se enmienda- ese modus operandi. A lo mejor es por aplicar aquella máxima ignaciana: «En tiempo de desolación, nunca hacer mudanza.»


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Nota bene: En el montaje, he subido al personaje a un escabel, como acostumbra a hacer él mismo cuando le sacan una foto (ponerse de puntillas, utilizar un escalón y cosas así).  

martes, 9 de marzo de 2010

Campos de arroz

Desde hace tiempo, el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, dependiente de la Diputación de Valencia, organiza una exposición anual de fotos de prensa, un World Press Photo de la provincia (ergo provinciano), con imágenes ilustrativas de la vida política y social. En esta edición, después de colgadas, el Presidente de la Diputación, Alfonso Rus (Al Rus, en cristiano arroz), ordenó que se quitasen unas cuantas que podían ser molestas para Camps, con amenaza de cese para el director del Museo, Romà de la Calle. Éste ha decidido dimitir antes de que lo echaran a la ídem, no sin antes advertir de la metedura de pata que constituía el censurar unas instantáneas tan inocentes como las que representaban a Camps y a Costa abotonándose la chaqueta del traje, ya que su retirada iba a constituir un escándalo y a amplificar el efecto de denuncia que se pretendía evitar. O sea, que queriendo proteger a su jefe ha conseguido justo lo contrario: que todo el mundo señale a Camps como autor de la alcaldada. Es un auténtico patán engreido, un botarate pueblerino y un populista necio.
Las fotos censuradas del caso Gürtel se han hecho famosas por las declaraciones de Miguel Bosé quien ha comparado el caso con la dictadura cubana; un exceso que ha tapado en parte la torpeza de unos responsables (¿?) capaces de meterse en semejante terreno pantanoso, en un charco del que no saben cómo salir. El señor de la Calle los ha llamado directamente idiotas.
Y mientras tanto Camps en Brasil sin enterarse de nada. Mucho arroz para tan poco pollo.
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P.S. ¡Un momento! El amigo Tao The Kid ha dejado un comentario que me ha dado que pensar. En las fotos censuradas salían Camps, Costa, Rita, Rambla... una colección de prebostes populares entre los que no se contaba el propio Rus. ¡A ver si todo va a ser un ataque de cuernos! Arroz amargo.